Burgos mantiene su elevada tasa de atropellos; Aranda y Miranda la doblan
La capital registra un siniestro cada tres días, aunque afortunadamente no hay que lamentar víctimas mortales en lo que va de año. La calle Esteban Sáez Alvarado se afianza como el principal punto negro
Despiste, exceso de velocidad o ambas cosas a la vez. También, por qué no decirlo, la actitud imprudente de los propios peatones o usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP). Sea cual sea la causa, lo cierto es que Burgos continúa registrando unos elevados índices de siniestralidad en materia de atropellos. Prácticamente los mismos, a día de hoy, que en el mismo periodo de tiempo en 2025.
A lo largo de este año, la sala de operaciones del 112 ha recibido un total de 35 avisos. Cada cual refiriéndose a un siniestro diferente y sin contar llamadas como la del miércoles, cuando se requirió asistencia sanitaria para una mujer que fue arrollada por un patinete en la calle Esteban Sáez Alvarado. El suceso, notificado por la Policía Local a las 13:14 horas culminó con el traslado de la víctima al Hospital Universitario de Burgos (HUBU).
Similar tónica la del pasado ejercicio hasta el mes de abril. 34 atropellos en la base de datos del 112 en distintos puntos de la ciudad. Se puede apreciar, por lo tanto, que los planes de seguridad vial y el refuerzo de la vigilancia sobre los pasos de peatones por parte de la Policía Local, especialmente en entornos escolares, no están surtiendo por ahora el efecto deseado.
Tomando como referencia los datos facilitados por el 112, podemos observar que Burgos registra un atropello cada 3,2 días. Una casi idéntica, aunque ligeramente inferior, a la de 2025, que fue de 3,6 días tras contabilizarse más de un centenar de avisos. Lo bueno, dentro de lo que cabe, es que no hay que lamentar víctimas mortales en lo que va de año. No así el anterior, con un hombre de 46 años que falleció el 6 de febrero después de ser arrollado por un turismo en la calle Vitoria, a la altura de Nicolás Correa.
Tal y como informó la Policía Local en su momento, la víctima se encontraba cruzando un paso de peatones. Por desgracia, un vehículo que se había detenido acabó llevándosele por delante tras ser embestido por otro turismo cuyo conductor no fue capaz de frenar a tiempo. Aparte de este luctuoso suceso, hubo que lamentar la muerte de un joven motorista de 25 años que perdió la vida el 18 de agosto después de ser arrollado por un coche en la carretera Poza.
Fuente: Correo de Burgos