Borja Suárez tiene las horas contadas como presidente de la Diputación
La polémica incompatibilidad de Borja Suárez en el Ayuntamiento de Burgos, tras contratar este hasta en 8 ocasiones con la empresa del concejal, no se ha apagado.
Pese a los esfuerzos del Partido Popular por acallar las voces y mirar hacia otro lado, nadie se ha olvidado de lo ocurrido. Y tampoco nadie olvida que el informe de la Secretaría General acredita que, hasta en 8 ocasiones, se dio una situación de incompatibilidad en el concejal Borja Suárez y se firmaron 8 contratos que, por ley, el Ayuntamiento de Burgos no podía firmar.
Suárez quiso cerrar el asunto con una disculpa en el salón de Plenos, pero eso no es suficiente en la esfera política. Por ello, la oposición, otras formaciones políticas y una parte de la sociedad siguen mirando el reloj, esperando la salida del edil. No se preguntan si dejará el cargo, sino cuándo lo hará.
Pero, además, hay elementos de presión que han puesto a funcionar el reloj de arena. Porque el nombre de Borja Suárez está escuchándose también en los despachos de otras administraciones, más allá del Ayuntamiento de Burgos y de la Diputación Provincial.
De hecho, puede que al presidente provincial del PP le piten los oídos cada vez que su nombre aparece en las diferentes negociaciones para formar gobierno regional.
Sin ir más lejos, Vox ya ha deslizado en sus ruedas de prensa a nivel municipal que, por «ética y estética», Suárez no puede estar en el Ayuntamiento de Burgos y que harían lo que estuviera en sus manos para que acabase dimitiendo. Y en sus manos hay una negociación con el Partido Popular.
Así pues, todo parece indicar que el de Semana Santa no será el último calvario del año para Borja Suárez.
Fuente: canal54.es