Los titulados que buscan trabajo en otras provincias crecen en un 38%
2.413 burgaleses con estudios superiores se han desplazado, entre enero y septiembre de 2014, a otros lugares dentro de España frente a los 1.750 que salieron de la provincia en 2010
Madrid, Valladolid y Álava. Estas son las tres provincias, por este orden, donde más emigran los titulados universitarios empadronados en la provincia de Burgos en busca de una salida laboral. Son muchos los que la encuentran a juzgar por los datos de contratos firmados por burgaleses en otras provincias, pero también hay otros tantos que siguen a la espera de oportunidades a unas cuantas decenas de kilómetros de su ciudad de origen. En los primeros nueve meses del año, se han marchado de Burgos un total de 2.413 personas inscritas en las oficinas de empleo como titulados universitarios. ¿Son muchas o pocas? Pues son más que durante el mismo periodo de tiempo de 2013 y bastantes más que en el año 2010, ya en plena crisis económica. En el año 2013, según los datos facilitados por el Servicio Público de Empleo de Castilla y León, salieron a trabajar a otras provincias españolas un total de 2.128 personas con estudios superiores (universitarios). Solo en este ejercicio, se han ido un 13,39% más de trabajadores activos de las mismas características, es decir con titulación. Comparados 2014 y 2010, en los primeros tres trimestres de este año han salido a otras provincias un 37,88% más de trabajadores con estudios universitarios. Es decir, en 2010 se desplazaron en busca de trabajo 1.750 titulados, frente a los 2.413 que a estas alturas del año ya se han marchado. A la vista de estos datos, la sangría está clara y, en esta información, solo se tiene en cuenta a las personas con cualificación universitaria que se han marchado, pero a estas hay que sumar el resto de trabajadores con otros niveles de estudios. La falta de oportunidades en su provincia obliga a unos y a otros a desplazarse. Por provincias Hacia Madrid han emigrado entre enero y septiembre de 2014 un total de 671 demandantes de empleo con estudios superiores. De ellos, 461 han firmado un contrato en su provincia de acogida (68,7%), según figura en la oficina de empleo. La capital de España es la elección favorita de los burgaleses para encontrar un trabajo, como demuestra el hecho de que el siguiente destino al que viajan apenas se van 242 personas, 429 menos que a Madrid.
H. Jiménez / Burgos - domingo, 02 de noviembre de 2014
Asociaciones, partidos y plataformas del ámbito progresista burgalés debaten posibles pactos electorales de cara a las municipales de 2015 con la incógnita de Podemos como detonante y la confianza en un gran resultado
A finales de septiembre un correo electrónico se difundió como la pólvora entre militantes de partidos políticos, representantes públicos, afiliados de base y simpatizantes de movimientos sociales vinculados a la izquierda burgalesa. Una iniciativa de nueva creación, bajo el nombre de Ganemos, que nació en Cataluña y que ya se ha extendido a otras ciudades del país, convocaba a conformar una «plataforma electoral municipal».
Aquello quería ser un proyecto de confluencia y logró reunir en su primera cita a una treintena de personas. A título personal o representando a sus organizaciones por allí pasó gente de varios partidos ya consolidados, caras conocidas y ciudadanos más o menos anónimos. Se lanzó sin tapujos el objetivo de presentarse a las elecciones municipales de 2015. Pero más allá de ese planteamiento, los cimientos organizativos no quedaron demasiado claros.
La irrupción de la alternativa de Ganemos se produjo justo cuando Podemos, la formación de Pablo Iglesias, que vive subida a una ola mediática y de creciente apoyo popular (según todas las encuestas), debatía su propio modelo de organización y la propia conveniencia de presentarse a o no a las elecciones municipales. Aprovechó ese momento de incertidumbre para colarse entre el mar de fondo de los movimientos de la izquierda local.
Tras la victoria de las tesis del propio Iglesias, que abogaba por estructurarse en torno a un único secretario general, Podemos no se presentará a las municipales salvo raras excepciones (quizá en las grandes capitales) para no quemar su marca antes del gran reto de las elecciones generales, así que sus bases, nutridas de la indignación y el rechazo a los partidos de «la casta», deben buscar una alternativa. Ahí trata de pescar Ganemos.
Marco Antonio Manjón, su portavoz, define su movimiento como «un proyecto político que quiere crearse desde las bases, sin grupos estructurados ni piramidales». Apela al espíritu del 15-M como inspirador y destaca la elección de quienes serán sus candidatos «mediante listas abiertas y sin planteamientos de partida». Eso es, a su juicio, lo que les diferencia de todo lo existente hasta ahora.
Ante las acusaciones de falta de concreción, algo que decepcionó a algunos de los asistentes al primer encuentro (al segundo ya no asistió Podemos) Manjón admite que «pecamos de ingenuos» pero añade que lo hicieron «voluntariamente» en pos de ese espíritu aperturista para «conformar un frente común».
Quién sabe si ahí entrará Podemos. El Círculo de Burgos, que este jueves celebró su última asamblea, tiene bastante claro que no se presentará con su propia marca a los comicios locales pero aún no sabe cómo resolverá la intención de buena parte de sus bases de tener presencia política en las elecciones. Óscar Domingo, portavoz del Círculo, advierte que «lo afrontaremos en un proceso que será largo, que tendremos que planificar y en el que habrá varias propuestas sobre el terreno». Habla del mes de diciembre como fecha para decidir y añade que «en paralelo» seguirán de cerca la evolución del fenómeno de Ganemos.
En medio de tanto revolucionario, curiosamente Izquierda Unida aparece como el partido más convencional. Con muchos años de experiencia a sus espaldas, heredero del histórico PCE, ha sido siempre el referente progresista a la izquierda del PSOE pero funciona como una formación a la vieja usanza con sus militantes, sus órganos de dirección y sus cargos internos elegidos entre un pequeño grupo de gente.
¿un frente popular? Es, en cualquier caso, el único ingrediente de esta ensalada que cuenta actualmente con representación institucional y el más visible a nivel local es su concejal en el Ayuntamiento de Burgos. Raúl Salinero, escéptico ante todos estos movimientos en busca de coaliciones.
Él defiende el trabajo propio, la trayectoria de IU y subraya que por el momento su formación está «a la espera de ver cómo se desarrolla» lo que algunos ya han definido como un nuevo Frente Popular, al estilo del de la Segunda República. No se sabe qué pasará en los dos próximos meses con las multitud de corrientes que tratan de converger o de pelear por su espacio electoral, pero Salinero ya apunta su opinión: «Una gran coalición de izquierdas sería un error. Está bien tener espacios de encuentro, pero formar una candidatura es peliagudo».
En Izquierda Unida están acostumbrados a trabajar de una forma, han vivido muchos años de travesía del desierto intercalados con unas pocas alegrías, y todo lo han hecho a su manera. Por eso son reacios a que ‘advenedizos’, gente de otros partidos, más radicales, sin precedentes de gestión en las instituciones y que serían una incógnita manejando presupuestos millonarios como el del Ayuntamiento, puedan aprovecharse ahora de su labor de oposición.
Aseguran en IU que están dispuestos a ceder «su experiencia» para trabajar con asociaciones o plataformas en busca de un proyecto común. Sin embargo, conformar unas listas conviviendo con ‘extraños’ ya serían palabras mayores. En cualquier caso, en la sede de Fernán González tampoco se cierran por completo a ello, conscientes de que ante un momento de debilidad del Partido Popular estas nuevas corrientes podrían obtener un resultado histórico adelantando incluso a los socialistas, y no precisamente por la derecha.
Dicen que muy próxima a IU, e incluso directamente detrás de ella como una especie de ‘marca blanca’, está Burgos Decide, movimiento que busca apoyos en las redes sociales a un manifiesto donde se llama a «lanzar un proceso abierto a toda la ciudadanía para imaginar la Burgos que queremos, que nos merecemos. Un proceso para empezar a redactar un programa común que saque lo mejor de sus barrios y su gente».
El cóctel de ríos sociopolíticos que confluyen hacia mayo de 2015 incluye también a Equo, impulsora de Ganemos que sigue funcionando con marca propia a la espera de ver si cuaja, así como la Asamblea Ciudadana, los supervivientes de Democracia Real Ya surgida directamente del 15-M, la Asamblea de Gamonal, las plataformas sanitaria o educativa, la recién creada por el Desarrollo y el Empleo, la PAH e incluso Izquierda Anticapitalista, un grupo no muy numeroso pero activo, revitalizado tras las protestas de Gamonal en enero y que por el momento ha tomado el control de Podemos, para recelo de los más moderados.
Por ahí asoma también el Partido Castellano (PCAS), un clásico en busca de pactos que le proporcionen mayor fortaleza. Ya ha concurrido en fórmulas similares (lo hizo en las elecciones comunitarias integrado en Primavera Europea), y el pasado fin de semana, en su III Congreso Nacional, se mostraba dispuesto a entrar en alguna coalición. Su secretario de Organización, Luis Marcos, descarta casi por completo entrar con Ganemos o Podemos, «aunque nunca se puede decir nada definitivo».
Mientras todo se resuelve, la política municipal sigue su curso enfrascado en las últimas semanas hábiles. Yel concejal Raúl Salinero reflexiona:«Estamos empleando mucho tiempo en debatir entre nosotros propuestas, en reunirnos, en ver quién se presenta, quién no, y cómo. Entre tanto, el PP está muy cómodo».
Todo se decidirá en tres meses, algunas decisiones importantes quedarán para después de final de año, y más de uno escuchará las campanadas de la Nochevieja dándole vueltas a cómo resolver el puzzle político del lado zurdo.
El diario británico analiza la indignación generalizada en la sociedad española producida por los últimos escándalos de corrupción y trata de profundizar en sus causas. El artículo es de su corresponsal Tobias Buck y menciona la “sensación de impunidad” por la lentitud de la Justicia, pero sobre todo se centra en lo “reacios” que se muestran los españoles a la hora de castigar con su voto a los políticos corruptos. Y señala la polarización tanto de los medios como de la propia sociedad que pese a estar “furiosa” hasta ahora no lo ha estado lo suficiente como para votar a otro.
Otro importante medio británico, la BBC ha dedicado una amplio espacio en uno de sus principales programas de radio a analizar los escándalos de corrupción en España. Menciona la división territorial de España, que da mucho poder a líderes autonómicos y municipales, como uno de las causas junto con la relativa inmadurez de la democracia española y cierta tolerancia entre políticos y la sociedad hacia la corrupción.
Financial Times detalla que los españoles están indignados con los últimos escándalos de corrupción, especialmente la Operación Púnica y las “tarjetas fantasma” de Caja Madrid. Señala que muchos políticos se han visto salpicados por las denuncias, pero muchos “logran agarrarse al poder”. Y señala que esta es quizá la “más llamativas causa” del problema de la corrupción en España es que “los votantes se muestran reacios a castigar a los políticos corruptos donde realmente importa: en las urnas”. Y menciona específicamente los casos de Andalucía y Valencia.
El artículo menciona la tesis de Elena Costas-Pérez que ha analizado este fenómeno y apunta que los españoles tienden a no votar a políticos corruptos… pero por escaso margen y sólo si ha habido una fuerte cobertura mediática. En este sentido, asegura que “la polarización de los medios españoles” es parcialmente responsable de esta situación por centrarse siempre más en los casos “del otro bando”. También se menciona la profunda división entre izquierda y derecha en España y lo difícil que resulta para muchos votantes, a pesar de estar furiosos por la corrupción, votar a otra opción. Aunque el texto advierte: “El auge de Podemos puede cambiar esta dinámica”.
The Financial Times es un diario británico considerado referencia mundial en información económica. Se fundó en 1888 y hoy pertenece a Pearson PLC, una compañía que también posee la mitad de la revista The Economist y en octubre de 2012 se fusionó con el grupo alemán Bertelsman (y se especuló que el diario podría ser vendido). En 2014 su circulación combinada de pago rozaba 677.000, el mayor número de lectores de su historia (210.000 periódicos en papel vendidos y 445.000 suscriptores on line). Y su website recibe más de 2 millones de visitas cada día de media. El FT defiende el libre mercado y la globalización. En cuanto a su línea ideológica ha respaldado a políticos como Thatcher, Reagan o Cameron pero también a Gordon Brown o Obama. Se considera que sus editoriales suelen ser pro-europeos y pro-euro.
Villaverde: “Villalonquéjar es uno de los polígonos con mayor caché de España”
El presidente de los empresarios del polígono apuesta por una promoción que convenza a los inversores de que Burgos es una apuesta inigualable
Reconoce que sienten que la Junta les ha dejado de lado, como si Villalonquéjar ya fuera lo suficientemente grande y fuerte como para potenciar otras infraestructuras
Jorge Villaverde asegura que, tímida y lentamente, la economía se va recuperando y ya se empiezan a recibir las primeras ofertas post-crisis
Jorge Villaverde se estrena como presidente de los empresarios de Villalonquéjar. PCR
No está acostumbrado a esto de las entrevistas, pero sí a trabajar duro y a buscarse la vida, así que hacerse cargo de la presidencia de la Asociación de Empresarios del Polígono de Villalonquéjar es un reto que no le asusta en exceso. Reto seguro, sobre todo porque viene a ocupar el espacio dejado por Jesús Echevarrieta, suponiendo que eso sea posible, porque “El Marqués era El Marqués”. Afronta la nueva etapa con ilusión, esperando las inversiones municipales prometidas, para convertir al polígono en un referente en modernidad. Villalonquéjar IV es una de sus grandes preocupaciones, pero confía en conseguir vender los grandes potenciales de uno de los mejores polígonos del país. Así se lo ha contado a BurgosConecta.
¿Cómo afrontas esta nueva etapa?
Con mucha ilusión y ganas de hacer cosas. Muy contento porque hay mucho apoyo por parte del resto de la Junta Directiva, del conjunto de los empresarios del polígono y de las instituciones. Pero, sobre todo, lo afronto como un reto ante el listón tan alto que nos dejó Jesús Echevarrieta.
¿La figura de Echevarrieta condiciona?
“Indudablemente ‘El Marqués’ era ‘El Marqués’ y lo que hacía él solo lo hacía él”
Sí. Creo que dejó una buena herencia y una buena Junta Directiva. Todo el mundo le tenía mucho cariño y ese cariño es lo que nos está manteniendo también como asociación. Tenemos compañeros muy involucrados y muy preparados para sacar todo adelante. Como somos una asociación que quiere ser participativa, intentaremos entre todos llevar los proyectos hacia adelante. Pero indudablemente ‘El Marqués’ era ‘El Marqués’ y lo que hacía él sólo lo hacía él.
¿Hay miedo entonces?
La verdad es que no. La vida da muchas patadas y al final acabas perdiendo el miedo, pero a veces es cierto que te entran dudas sobre si esto te puede venir grande o no. No estoy acostumbrado a este tipo de cosas, a las entrevistas, a la representación y todo me ha venido muy rápido. Si me lo hubiese preguntado hace unos meses, le hubiese dicho que sí, que tenía miedo, pero ahora mismo no. Y es gracias a todo el apoyo que he recibido a todos los niveles y también a cómo me veo yo ahora en la asociación.
Vamos a hablar del polígono, ¿cuáles son los retos a los que nos enfrentamos?
El primer reto, que era el asfaltado de la calle López Bravo, lo tenemos superado. La verdad es que estaba en un estado lamentable. El alcalde ya nos ha dado las buenas nuevas, y la primera fase de asfaltado se va a realizar en noviembre y la segunda para marzo. Además, nos trajo otra buena nueva, y es que el Ayuntamiento pretende invertir entre 12 y 15 millones de euros en los próximos 15 años en Villalonquéjar. Con que nos arreglen el polígono como dicen que lo van a hacer, nos conformamos. Tampoco somos muy pedigüeños.
¿Significa eso que Villalonquéjar necesita un lavado de cara?
“Con que nos arreglen el polígono como nos cien que lo van a hacer, nos conformamos”
Sí, desde luego. Es un polígono que ha avanzado mucho en cuanto a comunicaciones y desarrollo de capacidad industrial, pero las partes más antiguas del mismo están bastante obsoletas. Hay que tener en cuenta que tiene casi 50 años y todas las infraestructuras de desagües, comunicación o tuberías ya no valen para un polígono de hoy en día. Y cosas básicas como una buen red de conexiones de datos, porque hay zonas del polígono a las que no llegan ni 10 megas de bajada y eso es algo lamentable. No lo utilizamos para descargarnos películas, sino para trabajar.
Al margen de ese aspecto ‘físico’, ¿qué futuro tenemos que afrontar económica e industrialmente?
Tenemos varias cosas en la cartera que saldrán próximamente. Lo que más nos preocupa ahora mismo es que Villalonquéjar IV se llene lo más rápido posible de empresas y en ese aspecto vamos codo con codo con el Ayuntamiento y el Consorcio. Tenemos que apoyar la causa entre todos para vender Burgos y su industria. Tenemos que convencer a los posibles inversores de que si eligen Burgos para instalar una fábrica no se van a equivocar.
¿Qué tiene Villalonquéjar que le hace especial?
Este es uno de los polígonos con más caché de España, de verdad. Hablando con otros empresarios, desde fuera nos ven como una potencia, y no solo por la entidad de las grandes empresas que tenemos, sino porque cualquiera que venga aquí tiene de todo. De hecho, yo creo que no se conoce bien todo lo que hay. Hay mucho taller especializado que da cobertura a las grandes empresas y son muy buenos profesionales, lo que conforma parte del patrimonio del polígono y de todos los burgaleses. Ahora, además, lo que nos importa es que nos pongan el polígono al día y que sea el más moderno de España.
¿Y qué estamos haciendo para venderlo?
“Tenemos que convencer a los posibles inversores de que si eligen Burgos no se van a equivocar”
Se están haciendo cosas por parte del Consorcio y el Ayuntamiento, pero también nosotros y los propios empresarios estamos haciendo cosas. Al final, esto no deja de ser un boca a boca. Si un importante empresario de Burgos tiene un proveedor alemán que quiere invertir se le puede vender Villalonquéjar. Es labor de todos, pero la verdad es que los últimos tiempos no han permitido que ese trabajo dé frutos. Aún así, es cierto que poco a poco se empieza a ver movimiento y esperamos que haya un cambio de tendencia en ese sentido.
¿Las medidas que están poniendo en marcha las administraciones para la promoción son positivas?
La reclamación más importante, que era bajar el precio del metro cuadrado, ya se ha asumido por parte del Consorcio. Estábamos fuera del mercado totalmente y eso ya era un motivo único para excluir a Burgos como una opción de inversión. Ahora se ha actualizado el precio y tenemos uno muy competitivo dentro del mercado. Además, se cuenta con políticas de incentivos fiscales desde el Ayuntamiento, así que las medidas más importantes ya se están poniendo. Pero, al margen de estas cuestiones, lo más importante es que todos arropemos muy bien a aquellos que quieran venir a Burgos. Que no les mareemos de administración a administración, sino que estemos todos a una.
Muchas veces se han quejado de sentirse algo abandonados por parte de la Junta de Castilla y León…
Esa es una reclamación histórica. Todos en Burgos tenemos cierta sospecha de que la Junta favorece proyectos de otras provincias en detrimento de Burgos. Es una sospecha que no sabemos hasta qué punto es verdad, pero sí que es cierto que en los últimos tiempos parece que se nos ha marginado en términos industriales. Como si ya tuviéramos bastante. Creo que lo que debemos hacer es, si Burgos es una potencia industrial, apostar por ello y hacerlo cada vez más fuerte. Y lo defendemos así, no es sólo porque seamos burgaleses, sino porque consideramos que es lo más racional. Si Burgos es capital de la industria, que lo siga siendo.
¿Dónde encaja entonces esa apuesta de la Junta por los parques de proveedores de Valladolid, Palencia y Ávila?
“Si Burgos es capital de la industria, que lo siga siendo”
La Junta argumenta que son exigencias de las grandes fábricas de automóviles de la comunidad, pero nosotros entendemos que una distancia como puede haber desde Burgos hasta la fábrica de Renault en Palencia o Valladolid no puede ser motivo para trasladar un parque de proveedores. Al final, es una hora de viaje y es insignificante.
¿Puede hacer daño a la industria burgalesa?
Por supuesto. Eso es precisamente lo que nos da miedo y nos hace estar muy atentos para que no nos quiten lo nuestro.
¿Han trasladado estas inquietudes a los responsables de la Junta?
Sí. A través de FAE ha habido conversaciones, pero la Junta ha esgrimido sus argumentos. En cualquier caso, nosotros tenemos que estar muy atentos. A lo mejor al final no pasa nada y simplemente son sospechas nuestras, pero por si acaso tenemos que estar muy encima.
¿Qué le parecen los retrasos en el Parque Tecnológico?
Quizá haya otros motivos para que ese Parque Tecnológico esté tardando tanto, pero a veces pensamos que si ese parque estuviera en otra provincia se hubiera desarrollado de manera más ágil. Está eternizándose y ese es el tipo de cosas que nos llevan a pensar que nos están dejando en la fila de atrás.
¿Ese proyecto puede lastrar ese gran proyecto de Burgos como núcleo logístico?
“Se ha actualizado el precio y tenemos uno muy competitivo dentro del mercado”
Quizá sean cosas un poco distintas. Esos proyectos logísticos son de nivel estatal y tienen otra dimensión, aunque indudablemente la Junta tiene mucho que decir ahí también. Pero creo que los proyectos logísticos van por mejor camino. Ahí sí que va a haber un impulso fuerte. Indudablemente estamos en una posición privilegiada, ya que somos el centro del norte de España y eso es algo que nadie nos puede quitar. Tenemos una ventaja competitiva y de cara a cualquier operador logístico o de cualquier empresa que requiera de esos servicios somos una opción muy buena. Lo que tenemos que hacer es defenderlo e ir a por todas. Hay demanda.
¿Qué hay del resto de infraestructuras, como el Aeropuerto?
Creo que el aeropuerto puede ser calve en el ámbito logístico, ya que está claro que sólo con pasajeros no vamos a ningún sitio. Además, tenemos un ejemplo muy cercano como es Vitoria, que funciona a las mil maravillas. ¿Por qué no podemos hacer algo parecido en Burgos?
¿Y qué tendríamos que hacer para potenciar ese carácter logístico?
Lo primero que tenemos que hacer es apostar decididamente por ello, vendernos y dar mucha guerra a todas las administraciones. A mí, por ejemplo, no me viene a buscar ningún cliente a mi casa, sino que tengo que ser yo el que le busque.
¿Habría que convencer también a los de aquí?
Sí, también. Pero éso es como todo. Si lo tienes aquí cerca, lo utilizas. Hay empresas burgalesas que utilizan el aeropuerto de Vitoria y si tuviéramos algo así aquí, utilizarían el de Villafría. Tenemos empresas en nuestra asociación para las que sería viable utilizar esos servicios, pero para eso tiene que haber unas buenas conexiones intermodales, incluyendo el ferrocarril.
En cuanto al ferrocarril, ¿qué le parece la apuesta de la línea directa entre Burgos y Aranda?
Es una buena apuesta. Soy de los que piensan que es más viable el transporte ferroviario que el aéreo y esa línea es muy buena salida.
Decía antes que parece que se mueven las cosas, ¿la economía se está reactivando?
“Todavía es un movimiento muy tímido, lento y poco consistente, pero vamos hacia arriba”
Sí. La gente ya empieza a preguntar e interesarse. Algún proyecto de hecho ya va cuajando y eso podrían ser síntoma de cambio de tendencia. Hablando con empresarios, lo que nos dicen es que se está notando un cambio de tendencia y parece que vamos a mejor. Todavía es un movimiento muy tímido, lento y poco consistente, pero vamos hacia arriba.
Pero hay muchos metros cuadrados libres…
Muchísimos. Cuando se hizo Villalonquéjar IV había una demanda tremenda. Cerca de 400 empresas solicitaron suelo y se hizo una apuesta grande en base a esa demanda, pero de repente llegó la crisis. Si se hubiera desarrollado dos años antes, seguramente ya estaría ocupado, pero las cosas llegan cuando llegan y de las 400 empresas que mostraron interés nos quedamos con 6. Además, hay que tener en cuenta que Villalonquéjar II tardó en vencerse 16 años y Villalonquéjar III lo hizo en una tarde. Esperemos que la venta de Villalonquéjar IV no se alargue mucho tiempo
¿Cuántas empresas hay ahora mismo en el polígono?
Alrededor de 450 empresas de todo tipo, desde pequeños autónomos que tienen un taller hasta grandes empresas con 500 trabajadores. Eso supone unos 12.000 puestos de trabajo. Se dice pronto, pero es que Villalonquéjar es el polígono más grande de Castilla y León.
¿Qué tal funcionan las comunicaciones del polígono con el resto de la ciudad?
Estamos contentos, aunque sí que nos falta una conexión por carril bici, que es precisamente uno de los aspectos que creo que se incluirán en las nuevas inversiones que quiere hacer el Ayuntamiento en el polígono. En cuanto a las líneas de autobús, creo que están bien planteadas, pero si en algún momento alguien tiene alguna propuesta concreta, las puertas de la asociación están abiertas. Fuente: Burgosconecta.es
El Consorcio del tren necesita ganar 70.000 euros cada día hasta 2016
Á.M. / Burgos - sábado, 01 de noviembre de 2014
El PSOE ve imposible que genere ingresos por valor de 29,8 millones antes de 14 meses. De lo contrario, el ente se disolverá y su deuda, que suma 166,7 millones, irá contra la ciudad
Un reloj de arena al que ya le han dado la vuelta y que, al vencer, detonará una bomba de 166,7 millones de euros que tendrá que asumir el Ayuntamiento de Burgos. Eso es lo que ve el concejal socialista Antonio Fernández Santos en el acuerdo para prorrogar el pago de la deuda vencida del Consorcio del Desvío hasta enero de 2016. «Según el convenio que firmó el alcalde, Javier Lacalle, con el vicealcalde, Ángel Ibáñez, éste último en calidad de consejero delegado del ente, en enero de 2016 hay que pagar 29,8 millones y 7,1 millones más en diciembre del mismo año, y por desgracia no parece que el mercado del suelo vaya a repuntar en ese plazo», avisó.
Esos cerca de 30 millones que hay que desembolsar en 14 meses suponen que el Consorcio debe lograr ingresos a razón de casi 70.000 euros diarios. Mucho suelo tendrá que vender para lograrlo, motivo por el que Fernández Santos defiende que lo que se ha hecho es «quitar el problema de en medio para las elecciones de 2015 y el que venga detrás, que arree». Si llega enero de 2016 y el Consorcio no paga, «lo firmado es que el Consorcio se disolverá, y si eso sucede la deuda pasaría íntegra al Ayuntamiento». Entonces, añadió, «sería imposible hacer frente a esa carga e iríamos a la quiebra».
Responsabilidades
En esta ocasión, el edil del PSOE no se enrocó en cargar contra los protagonistas del acuerdo, sino que pidió al Ejecutivo local que haga dos encargos con la misma finalidad. Así, abogó porque el más alto cuerpo de funcionarios del Ayuntamiento (Secretaría, Intervención...) evacúe un informe sobre la posibilidad de que las dos entidades que forman parte del Consorcio, en su momento Caja de Burgos y Cajacírculo, hoy CaixaBank e Ibercaja, tengan que compartir la carga financiera que se desprenda de esa disolución. Es decir, de la deuda.
Paralelamente, los socialistas piden (y anuncian que lo harán oficialmente en los próximos días) que se busque el mejor gabinete jurídico posible a nivel nacional para que haga exactamente lo mismo, de forma que la ciudad sepa a qué se enfrenta «porque no es lo mismo cargar con esa deuda uno solo que entre tres». A juicio de Fernández Santos, las dos entidades «sí tienen» responsabilidad sobre la deuda ya que formaron parte del Consejo Rector y la toma de decisiones desde el primer día e ingresaron el 2% de todas las operaciones realizadas.