La polémica suscitada en el barrio de Gamonal, después de conocerse la
noticia de la posibilidad del traslado del Espacio Joven situado en el
mercado del G-9, ha provocado el descontento en la zona.
La asociación Eras de Gamonal, y el consejo de barrio del G-9 se
reunían la semana pasada con los diferentes grupos políticos con
representación en el Ayuntamiento, para tratar este tema y ver las
posturas de las diferentes formaciones. El presidente de Eras de
Gamonal, Francisco Cabrerizo, ha manifestado a Canal54, llegar a una
conclusión “nula” después de estas reuniones, por la incongruencia en
las declaraciones de algunos políticos.
Al parecer, y según destaca Cabrerizo, desde el Ayuntamiento, los
diferentes grupos que lo conforman estarían por la labor de promover
una autogestión en el Espacio Joven, algo que ha hecho saltar las
alarmas en Gamonal, ya que no son partidarios de esta iniciativa.
Desde Las Eras de Gamonal piden más implicación de las asociaciones y
consejos de barrios del entorno de Gamonal en esta cuestión, y
adelantan que posiblemente para finales de este mes se reúnan con el
consejo de barrio de Gamonal para tratar este asunto y ver qué medidas
pueden iniciar al respecto.
Además, en próximas fechas, según ha destacado Cabrerizo, decidirán
desde la asociación Eras de Gamonal si se llevan cabo una serie de
manifestaciones con el fin de detener el traslado a la Antigua Estación
de Trenes. Una opción que no estaba en perfilada en un primer momento
ya que desde este colectivo esperaban solucionar el problema mediante el
diálogo.
Lo cierto es que por el momento el traslado, la autogestión, y la
salvación de los fondos europeos invertidos en la Antigua Estación de
Trenes, están en un plano incierto. Todo ello jugando a contrarreloj, ya
que el 31 de marzo se acaba el plazo de decisión, para saber qué
utilidad se le da a la reforma de la Antigua Estación de Trenes, con el
fin de no perder el medio millón de euros de la Unión Europea.
Ciudadanos votará en contra de los presupuestos y Gómez puede ser determinante
Ciudadanos vota en contra del
presupuesto en la Comisión de Hacienda y su aprobación en el Pleno del
viernes podría depender del voto de Fernando Gómez
El concejal de Hacienda asegura “no comprender” la postura de C’s,
mientras que su portavoz insiste en que la negociación no ha cumplido
las expectativas
El Grupo Municipal C's en sesión plenaria. GIT
Todo (o casi) puede depender del concejal no adscrito
Fernando Gómez. La postura que adopte el próximo viernes el concejal no
adscrito puede ser clave para el futuro del presupuesto municipal de
2017, cuya aprobación sigue pendiendo de un hilo tras varios meses de trabajo,
negociaciones y un bloqueo motivado por la infructuosa moción de
censura. Y así ha quedado ratificado esta mañana durante la preceptiva
comisión de Hacienda, en la que el resto de grupos ya han puesto sobre
la mesa su postura.
Si nadie cambia su postura a última hora y Gómez vota en contra, el presupuesto será rechazado
De momento, y a falta de posibles sorpresas de última hora, el documento presupuestario sólo cuenta con los votos a favor del PP (9),
la abstención del PSOE y de la también concejal no adscrita Silvia
Álvarez de Eulate (8) y los votos en contra de Imagina Burgos y
Ciudadanos (9). Esa situación implica que si nadie cambia su voto y Gómez vota en contra en el Pleno del viernes, el presupuesto no saldrá adelante, mientras que si se abstiene o vota a favor, se aprobará.
Sea como fuere, y a la espera de saber la postura que adoptará el
concejal no adscrito, teniendo en cuenta además que el borrador de
presupuestos presentado por el PP semanas atrás incluía las aportaciones
realizadas al mismo por parte de Gómez, la votación de la comisión de Hacienda ha dejado al descubierto una fractura en el seno de la Corporación.
Y es que, el voto negativo de Ciudadanos ha “sorprendido”, y mucho, al
concejal de Hacienda, Salvador de Foronda, que en rueda de prensa ha
asegurado “no comprender” la postura de la formación naranja.
En este sentido, Foronda ha insistido en que el borrador del presupuesto incorporaba “todas” las inquietudes planteadas por Ciudadanos
durante la negociación. Así, se han creado o implementado partidas
destinadas al fomento del empleo, al apoyo al emprendimiento o al
desarrollo de la administración electrónica, entre otras. Es decir, que
el Equipo de Gobierno “ha cumplido” con las exigencias de Ciudadanos.
Sin tiempo
Sin embargo, y a pesar también de la existencia de un acuerdo
entre la formación naranja y el PP para evitar la posible moción de
censura, Ciudadanos ha votado en contra del presupuesto en la comisión,
algo que Foronda no acierta a “comprender”. A su juicio, la única explicación posible es que los concejales de Ciudadanos “no se han leído el presupuesto”,
una afirmación reconocida por la propia portavoz del grupo, Gloria
Bañeres, que critica que el documento definitivo le fue remitido el
pasado viernes. “Por supuesto que no nos ha dado tiempo a estudiar en detalle un documento de más de 400 folios del que además no se puede modificar ya nada por haber pasado por la Junta de Gobierno”, subraya Bañeres.
Pero es que, además, la portavoz de la formación naranja insiste en
que “no se ha incluido todo” lo que se planteó. Según ha reiterado, “hay un montón de acuerdos plenarios de los últimos meses que exigían un reflejo presupuestario que no se han incluido”,
lo que “dificulta” el voto a favor. Máxime cuando desde Ciudadanos no
se comparten las “formas” con las que se ha desarrollado la negociación.
“En ninguna de las reuniones nos han explicado al detalle las cuentas”
ni se ha citado a todos los grupos a la vez. “Lo lógico”, insiste
Bañeres, sería que en la situación de minoría que se arrastra en el
Ayuntamiento “estuvieran todos” en la negociación y se planteara una
“visión estratégica” a medio plazo para la ciudad, “pero no se ha hecho”
y ahora hay “poco margen de maniobra” para que Ciudadanos cambie el sentido de su voto, ha reconocido la portavoz.
Lealtad institucional
Sea como fuere, el responsable de la Hacienda municipal ha vuelto a
apelar a la “lealtad institucional” de unos y otros para sacar adelante
las cuentas el próximo viernes. No en vano, “la ciudad necesita un presupuesto” más allá de luchas partidistas.
A este respecto, Foronda ha valorado la actitud de “diálogo” mostrada
por el PSOE en todo momento, instando a acabar con la “incertidumbre”.
“Este no es el presupuesto del PP”, sino “el de todos”, ya que incorpora
inquietudes de la práctica totalidad de la Corporación, a excepción de
Imagina Burgos, que “no ha querido hacer ninguna propuesta”, ha
subrayado el concejal de Hacienda.
Grupo Antolín vende Ara, Ardasa y Magnesio, su división de Asientos, a Lear Corporation
La dirección del grupo ha comunicado esta mañana a la plantilla su decisión, que se hará efectiva este semestre
La venta afecta a las plantas Ara, Ardesa y Magnesio, además de a Ingeniería y Desarrollo, con 500 empleados directos
CC.OO. confía en que el cambio de titular se lleve a cabo sin “medidas traumáticas” para la plantilla y que sea para bien
UGT espera que Lear venga con intención de consolidar el negocio, ampliarlo y realizar inversiones
Sede mundial del Grupo Antolín. BC
Los rumores se confirman.
Grupo Antolín ha cerrado un acuerdo de venta de su Unidad de Asientos,
de la que forman parte de las empresas burgalesas Ara, Ardasa y
Magnesio, a Lear Corporation. Ambas compañías han anunciado esta mañana
el principio de acuerdo, que se hará efectivo en el primer semestre del
año, tras convocar a sus respectivos comités de empresa para comunicar
la noticia a las plantillas. La operación de venta afectará a
doce centros de producción, dos centros tecnológicos y más de 2.000
trabajadores directos, 500 en Burgos.
Juan Ruiz Crespo, responsable de la
sección de Industria en CC.OO., ha explicado a BurgosConecta que la
confirmación se ha producido a primera hora de la mañana. Grupo Antolín
ha alegado que la Unidad de Asientos es su división más pequeñas (apenas
representa el 6 por ciento del volumen de negocio total), por lo que no tienen ni dimensión ni capacidad suficiente para competir en el mercado mundial,
ha asegurado Ruiz Crespo. Sin embargo, Lear Corporation es líder
mundial en el sector, así que se garantizaría el futuro del negocio de
Antolín.
La venta podría afectar a entre 1.500 y 2.000 trabajadores, directos e indirectos
La decisión de vender la división afectará en Burgos a tres plantas, ARA, Ardasa y Magnesio, así como al área de ingeniería y desarrollo de la unidad,
que se ubica actualmente en la central de Grupo Antolín pero pasará a
las instalaciones de Magnesio. En total, 500 empleados directos, pero la
operación podría afectar a entre 1.500 y 2.000 trabajadores, ha comentado el responsable de CC.OO., a través de empresas auxiliares o subcontratas. Sin embargo, la Unidad de Asientos de Grupo Antolín es mucho más que Burgos.
En el paquete de venta irían las
factorías de Martorel y Vigo (dos en la ciudad gallega), la planta de
Portugal, dos centros de Francia y las factorías de Tánger y República
Checa. Es decir, doce centros de producción, dos centros tecnológicos y
más de 2.000 trabajadores directos. Juan Ruiz Crespo explica que la
venta no se hará efectiva hasta que no se consiga la autorización del Tribunal de la Competencia, si bien la intención de ambas empresas es cerrar el acuerdo a lo largo del primer semestre del año.
Sin medidas “traumáticas”
En principio, la venta no tendría que
poner en peligro los empleos (ni las condiciones laborales) de los
trabajadores de las plantas de Burgos. Se producirá una sucesión de empresas con cambio de titular, así que la plantilla se subrogará, con sus derechos y obligaciones.
“No se esperan medidas traumáticas”, ha afirmado Ruiz Crespo, ya que,
además, todas las plantas cuentan con proyectos de producción en vigor.
Eso sí, la venta abre un nuevo escenario en la renegociación de los
convenios colectivos, “que no tiene que ser ni bueno ni malo,
simplemente es diferente”.
Marijuán lamenta la “falta de confianza” de la empresa para con plantilla y sindicatos
Ara es al que se encontraría en una
situación más “tranquila”, puesto que su convenio colectivo todavía está
vigente. El de Magnesio está asociado al convenio del metal, que se
tiene que negociar, y el de Ardasa está vencido desde el 31 de
diciembre. De todos modos, el responsable de CC.OO. ha recordado que, mientras no se aprueben los nuevos convenios, siguen aplicándose los antiguos.
En el sindicato “confían” en que el acuerdo sirva para garantizar la
viabilidad futura de las empresas y, si no se mejora, que al menos se
mantengan las condiciones de los trabajadores.
Decepcionados
Desde UGT, Ramiro Marijuán se muestra “decepcionado” por la falta de confianza de la empresa en los representantes de los trabajadores y en la propia plantilla.
Se esperaba un poco más de información sobre lo que era “un secreto a
voces”, ya que los trabajadores son los que “han hecho grande Grupo
Antolín”. El secretario de UGT FICA reconoce que, con la venta, los
sindicatos perderán un interlocutor directo y las decisiones ya no se
tomarán en Burgos, lo que siempre mermará la capacidad de influencia y
negociación.
El futuro de las plantillas dependerá de los “intereses” que tenga Lear Corporation,
y UGT espera que vengan a consolidar y ampliar el negocio. Si traen
inversión, será bueno para los trabajadores y para Burgos. De lo
contrario, si optan por “desinvertir”, como ha hecho Antolín, será un
nuevo palo para la economía burgalesa. Marijuán reconoce que no sabrán
las intenciones de Lear hasta que se asiente en Burgos y pasen unos
meses. De momento, las plantillas se subrogarán y seguirán trabajando
como hasta ahora.
El paro sube en enero en Burgos sumando 573 desempleados
La provincia registra 23.678 desempleados, un 2,48% más que en diciembre, pero un 13% menos que hace un año
La mayor subida la registró Servicios, con 560 parados más, mientras que en Agricultura bajó en 114
Se firmaron 9.863 contratos, un 4,45 por ciento más que en diciembre, y la tasa de temporalidad se sitúa en el 89%
El paro sube en todos los sectores salvo en Agricultura. GIT
No es un buen comienzo de
año. Superada la etapa navideña, con incremento de las contrataciones,
los datos del paro de enero nos devuelven a la realidad. Burgos
ha cerrado el primer mes con 23.678 desempleados, lo que supone un
incremento del 2,48 por ciento con respecto a diciembre. Es
decir, 573 personas se han incorporado a las listas del Ecyl, de acuerdo
con los datos facilitados por el Ministerio de Empleo y Seguridad
Social. La cifra global es un 13,03 por ciento menor que hace un año,
con 3.547 inscritos menos.
De esos 23.678 parados, 13.362 son mujeres, y 1.886 están por debajo de los 25 años. El desempleo ha crecido en todos los sectores salvo en Agricultura, que se queda con 114 parados,
y un total de 1.509. Servicios fue el sector que experimentó el mayor
aumento, con 560 inscritos más, lo que sitúa la cifra de desempleados en
14.979. En Industria se incrementó en 116 personas, haciendo un global
de 3.301, mientras que en Construcción se contabilizaron 21 nuevos
inscritos, ascendiendo a 2.189 el número de parados total de este
sector.
La mitad de los desempleados no recibe
ningún tipo de prestación, y la mayor parte de los que sí lo hacen se
reparten entre prestación por desempleo y subsidio. Por lo que respecta a
las contrataciones, durante el mes de enero se firmaron 9.863 contratos, un 4,45 por ciento más que en diciembre.
En concreto, se han firmado 420 contratos más, pero también 1.054 más
que en enero del año pasado (un 11,97 por ciento). De ellos, 1.068
fueron indefinidos. El resto, temporales, y la tasa de temporalidad se sitúa en el 89 por ciento.
Marca regional
En Castilla y León, solo cuatro
provincias incrementaron contratación. Además de Burgos, ofrecieron
buenos resultados Palencia, Soria y Valladolid. En el cómputo regional
se firmaron 63.522 contratos, 500 menos que en diciembre, aunque casi
9.600 más que en enero de 2016. Burgos fue la segunda provincia con un mayor incremento del paro, porcentualmente hablando, tras Segovia,
que registró un aumento del 2,58 por ciento. En Castilla y León
contamos con 181.027 desempleados, 2.841 más que en diciembre, pero
21.887 menos que hace un año.
Burgos cerró enero con 141.184 afiliados a la Seguridad Social,
de los que 28.176 son autónomos. Suponen 1.538 menos que en diciembre
(una caída del 1,08 por ciento), y 3.684 más que en enero del pasado año
(un incremento del 2,68 por ciento).