domingo, 5 de abril de 2015

UN PROBLEMA QUE HA CREADO RAJOY

Ya hay menos de dos cotizantes en la provincia por cada pensionista

H. J. / Burgos - domingo, 5 de abril de 2015
El envejecimiento y la pérdida de empleo se conjugan para provocar un descenso constante de la relación entre unos y otros desde que se inició la crisis. El dato estatal se sitúa en el 2,25
La fórmula que combina el envejecimiento de la población con la pérdida de cotizantes no funciona bien. Desde luego, no al menos si lo que se pretende es una sostenibilidad del sistema público de pensiones a medio y largo plazo ante la perspectiva de unos cuantos años con dificultades para el empleo, baja natalidad y freno a la inmigración.
Por eso es tan preocupante que en la provincia de Burgos la relación entre afiliados a la Seguridad Social y Pensionistas haya bajado del 2, la barrera que los expertos señalan como clave para garantizar el mantenimiento de la actual fórmula y que a lo largo de los últimos años se ha ido acercando paulatinamente hasta perderse.
Según los datos facilitados por el Instituto Nacional de la Seguridad Social y fechados en el mes de febrero, en aquel momento había en la provincia de Burgos 149.657 afiliados frente a 79.171 pensionistas, lo que da como resultado una relación de 1,89. Hay que tener en cuenta que el número total de afiliados incluye tanto a los ocupados (135.072) como a los que cotizan aun estando en situación de desempleo (14.585). Sin estos últimos la cifra sería todavía más baja pero figuran bien por cobrar prestaciones contributivas, bien por ser mayores de 55 años y tener cargas familiares o bien por pagar a su costa (o la de la empresa que los despidió) un convenio especial.
El dato oficial de la Seguridad Social es sensiblemente peor que la media para el conjunto de España, que también incluye a los afiliados en desempleo y que quedó situada en ese mismo mes en el 2,25, lo que supone el peor cociente desde el año 1999.
El director provincial del INSS, Luciano Galindo, admite que la ratio ha ido empeorando poco a poco a lo largo de los últimos años pero también recuerda que por suerte el sistema funciona mediante una «caja única» a la que aportan todas las provincias españolas de forma que las distintas situaciones económicas y demográficas se acaban compensando unas a otras. De esta forma, provincias con un mercado laboral más pujante y menos porcentaje de jubilados rebajan la ratio mientras los territorios más envejecidos (varios de ellos situados en Castilla yLeón y Galicia, por ejemplo) la lastran.
El ex secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, apunta sobre el sistema de cálculo de la ratio que «los convenios especiales también se reflejan en este informe, pero sus datos en el caso de ser trabajadores en activo no se compatibilizan, porque eso supondría contarles dos veces: por ejemplo, un trabajador que complementa la base de cotización del desempleo, para que su pensión sea superior. Si están desempleados sí son contabilizados. En total los convenios en vigor (en el conjunto de España) son 194.439».
 Añade Granado que «el sistema no es perfecto» porque «el que paga en dos regímenes distintos cuenta como dos cotizantes» o porque «el que el último día del mes es despedido no va a entrar en el cómputo, porque ese día consta como baja». Hay que tener en cuenta, además, que hay pensionistas que también cobran dos tipos de prestaciones (por ejemplo, una viuda que haya cotizado).
Como tantas otras estadísticas, la evolución de la relación entre trabajadores y pensionistas dependerá de cómo se comporte el mercado laboral en los próximos meses. Y si es necesario el Estado tendrá que seguir recurriendo al Fondo de Reserva, o quizás plantearse una nueva reforma de la jubilación.
Fuente: Diario de Burgos

sábado, 4 de abril de 2015

LA IMPORTANCIA DE LA FILOSOFÍA

La necesidad que la vida tiene de la Filosofía

La necesidad que la vida tiene de la Filosofía. LMLa necesidad que la vida tiene de la Filosofía. LM
Pobre Filosofía… La Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, la conocida como Ley Wert, le ha propinado su último empellón, y después de suprimir su obligatoriedad en el Bachillerato y dejar a la Ética también como optativa en la ESO, parece condenada a vagar por el sistema educativo como simple maría. En España, cualquiera puede alcanzar su titulación universitaria sin haber tenido el más mínimo contacto con esta disciplina, que, a los ojos de quienes gestionan nuestra sociedad, parece ubicarse en la categoría de aprendizajes superfluos o lujosos, inútiles a la hora de enfrentarse a las exigencias del mercado laboral y de la vida en general. Y sin embargo, todos los sabios que, hasta esta última hora, ha aportado al mundo la filosofía, estuvieron empeñados en considerar que esta disciplina era la matriz de la que salían los demás saberes, los cuales se debían de remitir a ella en primer lugar para descubrir su razón de ser, y antes de poder echar a volar con cierta autonomía. ¡Qué ingenuos esos filósofos, vistos desde estas alturas de la posmodernidad!
Pero en ese camino que nos ha traído hasta aquí hemos ido perdiendo algo más que un saber meramente dirigido a diletantes y desocupados; y lo podemos comprobar si, tal y como suelen hacer los filósofos (y también los historiadores), indagamos en el sentido de ese recorrido, intentamos responder a la pregunta de por qué la filosofía ha pasado a ser tan prescindible. Para llevar a cabo esta pesquisa, no hace falta, pues, salirse de los caminos previstos por la propia filosofía, acostumbrada a preguntarse por qué las cosas son como son (o dicho según la fórmula habitual, preguntarse por el ser de las cosas), que no es sino el paso previo para, con ayuda de ese auxiliar de la filosofía que es la ética, descubrir después lo que las cosas deberían ser. No tendremos, pues, que recurrir a otros métodos que los de la propia filosofía para intentar averiguar las razones de su decadencia.
Nos referiremos solamente a la última etapa de la historia de Occidente (la civilización que, por lo demás, vio nacer a la filosofía), en la cual se han alcanzado los logros más espectaculares y los avances más decisivos de la historia de la humanidad. Esta parte de nuestra historia tuvo su origen en el Renacimiento, aunque de modo más o menos soterrado la revolución que entonces hizo eclosión había echado sus raíces en el siglo XIV, a la altura del tiempo en que Guillermo de Ockham puso patas arriba la escolástica al afirmar que en el mundo no existían las realidades globales, los conceptos o ideas, solo existían los individuos; no existía, pues, el bosque, que era un mero invento de la mente, un “flatus vocis”, un soplo de voz, solo existían los árboles individuales. La fe debía de ir por otros derroteros, pero la razón debía de atenerse a aquella verdad y aplicar los correspondientes recortes, los de su célebre navaja, a cualquier intento de explicación de las cosas que no se atuviese a ese punto de partida, el que exigía desprenderse de todos los aditamentos, inferencias, prejuicios o abstracciones que impidiesen reconocer la desnuda realidad de los hechos concretos e individuales.
Aquello fue la bomba; una bomba de efectos retardados que, efectivamente, hizo explosión un par de siglos más tarde, en el Renacimiento, la edad en la que precisamente, dejándose impulsar por las emanaciones de tales pensamientos, irrumpieron los individuos rompiendo los moldes sociales que durante toda la Edad Media les habían tenido encasillados e incluso anulados. Surgió también la atracción por el estudio de los hechos concretos, por el experimentalismo y su derivación todavía filosófica: el empirismo. Galileo, mientras tanto, formalizaba por vez primera el método científico. Los descubrimientos que llegaron de la mano de aquel emergente deseo de descubrir el mundo y sus cosas fueron innumerables y abarcaron todos los ámbitos del conocimiento. La revolución científica y los consiguientes avances tecnológicos se pusieron a andar… mejor será decir que echaron a correr.
La historia de Occidente, especialmente desde el Renacimiento, está marcada, pues, por el objetivo de acceder al conocimiento del mundo, de la realidad objetiva. Y resulta evidente que ha triunfado en ese objetivo. Pero a estas alturas es cuando toca preguntarse: ¿para qué sirve conocer? ¿Tiene algún sentido esa realidad a estas alturas tan bien desentrañada por la ciencia? De dar respuesta a esas preguntas es de lo que, precisamente, está encargada la filosofía. ¿Y cuál es la última respuesta sobre ello a la que ha accedido Occidente? La última respuesta es… ninguna. La realidad ha quedado maravillosamente explicada por la ciencia. Pero en paralelo, la filosofía ha desembocado en el nihilismo, es decir, en la conclusión de que ella, la filosofía misma ya no es necesaria; lo que se necesita, según esta perspectiva, es conocer las cosas y conformarse con ese conocimiento, porque el sentido que puedan tener es, de nuevo, un “flatus vocis”, un añadido que nosotros hacemos a las cosas, pero que estas no tienen ni precisan para ser lo que son, y a las que procede aplicar, por tanto, los remedios de la navaja de Ockham. No hay nada más. O dicho a la inversa: lo que hay, además de ese ser material y concreto de las cosas que ha logrado en gran parte desvelar la ciencia, es… nada. La filosofía, por tanto, no es necesaria. Suprimir la asignatura de filosofía de los planes de enseñanza es la lógica consecuencia de haber accedido a una sociedad bañada en el nihilismo. Solo interesa el conocimiento de lo real, no si esa realidad tiene algún sentido (se da por hecho que no). El Gran Hermano que rige los destinos de esta sociedad posmoderna ha comprendido que la función del sistema de enseñanza es formar científicos, sistemáticos observadores de objetos, de los datos de la realidad, y, consiguientemente, nihilistas.
Ahora bien, decía Ortega que “el ser fundamental por su esencia misma no es un dato, no es nunca un presente para el conocimiento, es justo lo que le falta a todo lo presente (…). Su modo de estar presente es faltar, por tanto, estar ausente”. Por eso, el simple conocimiento de lo dado no evita la sensación de que algo nos falta, así como la de extravío con que, para empezar, nos situamos en el mundo. “La vida es por lo pronto un caos donde uno está perdido”, decía precisamente Ortega. El mero conocimiento objetivo de las cosas, aquel que, sin embargo, nos ha procurado los enormes avances científicos a los que ha accedido nuestra civilización, no es suficiente para contrarrestar esa sensación de extravío que nos es inherente a la vez que insoportable. Necesitamos encontrar un sentido a la realidad para así hacerla soportable. En suma, nos ayuda a concluir Ortega, “el hecho humano es precisamente el fenómeno cósmico del tener sentido”. Y para encontrar ese sentido necesitamos, seguimos necesitando a la filosofía. “La filosofía –es la forma de decirlo que tiene Hegel– (…) es algo que purifica lo real, algo que remedia la injusticia aparente y lo reconcilia con lo racional”. Sin filosofía, nos quedamos inermes y vulnerables ante el absurdo, que es la manera primordial que tiene el mundo de presentarse ante nosotros, eso que nos hace sentirnos perdidos. A falta de filosofía, hemos aceptado como premisa cultural la visión instrumental de la vida que no aspira a que esta tenga un sentido, sino solo a que nos diluyamos entre las cosas, entre la multiplicidad de los entes, a dejar desasistidos los hechos objetivos del sentido que nuestra razón está obligada a descubrir en ellos. Todo eso no nos hace, precisamente, más felices. Aunque nuestra cultura pretende hacernos coexistir pacíficamente con el absurdo, nuestras tripas no nos dejan aceptarlo. Así que o damos respuesta a nuestra necesidad de sentido o la industria de los psicofármacos seguirá haciendo el agosto (total, para nada: no son las alteraciones neurológicas la causa última de nuestra infelicidad, ni la bioquímica lo que la resolverá). O rehabilitamos a la filosofía y la restituimos en sus funciones de exploración de la posibilidad de que la vida tenga sentido y de lucha contra el absurdo, o será éste el que rija nuestros destinos.
El cogollo de la filosofía lo constituye la metafísica, que, a costa incluso del revolucionario Guillermo de Ockham, o más bien complementando sus vertiginosos presupuestos y todo lo que de fructífero aportaron a la historia del Occidente, es la rama de la filosofía encargada de buscar acomodo al ente individual, particular, cambiante, fragmentario y finito en el marco del ser sustancial, estable, imperecedero. Necesitamos de algo que nos permita trascender nuestra voluble individualidad, que, sin embargo, era para Ockham (y es para la cultura occidental que siguió sus pasos) lo único constatable; necesitamos encontrar para nuestra vida particular, efímera, insustancial y extraviada un sentido que nos redima de tales insuficiencias, algo que nos permita ponernos en la estela de un destino que, cuando nuestro insignificante ser individual haya desaparecido, siga sirviendo de soporte esencial y dando sentido a lo que fuimos. Porque aunque sus formas de decirlo hayan quedado superadas, aquellos escolásticos anteriores a Ockham también (solo “también”) tenían razón cuando decían que lo que tiene existencia auténtica no son los individuos, sino lo que ellos llamaban “universales”, es decir, lo que sirve de referencia ideal y modélica a nuestro ser individual.
¿Y cómo llegaremos a encontrar eso que ha de dar sentido a nuestra vida si nos quitan la filosofía?
Fuente:

viernes, 3 de abril de 2015

OTRA NUEVA IRREGULARIDAD DEL AYUNTAMIENTO QUE NO PIDIÓ EL VISTO BUENO CHD

La CHD rechaza tirar el puente de Rebolledas y hacer uno a cota cero

J.M. / Burgos - jueves, 2 de abril de 2015
El proyecto diseñado por Herzog & De Meuron y asumido por el PGOU, que se aprobó en junio, no cumple con la normativa en caso de producirse desbordamientos del río
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha emitido un informe desfavorable sobre la idea que diseñaron los arquitectos suizos Herzog & De Meuron de derribar el puente de los ingleses y construir uno nuevo, a cota cero, en el tramo que debía conectar el bulevar ferroviario con la venida de Valentín Niño. Una idea que fue aplazada por el equipo de Gobierno a la espera de tiempos mejores para las arcas municipales pero que no se podrá hacer realidad.
El informe desfavorable de la CHD llega ocho años después de que se conociera el bulevar de los suizos aunque la ausencia de respuesta debe ser achacada a que el Ayuntamiento no había pedido el preceptivo visto bueno. De hecho, se llegó a aprobar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) sin este consentimiento y no fue hasta el pasado mes de diciembre cuando se solicitó a la Confederación que se pronunciara. Ahora, este organismo afirma que en el proyecto no se hicieron bien los cálculos y no contempló los desbordamientos que se pudieran originar en la zona con crecidas del Arlanzón.
Esto significa que cualquier alternativa pasará por dejar en pie el actual puente, (se permita o no el tránsito de vehículos) o por diseñar un nuevo proyecto que pueda tener el visto bueno de la CHD. Por de pronto, el vicealcalde, Ángel Ibáñez, explicó ayer que tras las fiestas de Semana Santa se encargará un estudio de impacto acústico, por un importe de alrededor de 3.000 euros, en el que se simulará el tráfico rodado en esa zona para saber si cumpliría con la normativa vigente. Se espera que en un plazo de tres semanas, desde ese momento, se conozcan los resultados. El también portavoz del equipo de Gobierno se limitó a afirmar que se «quiere tener información sobre la incidencia que pueda tener en las viviendas del entorno».
Lo que también parece asegurado, una vez que las obras están paralizadas en este punto, es que la decisión final sobre el último tramo del bulevar la deberá adoptar la próxima Corporación que salga tras las elecciones de mayo.
El portavoz de los vecinos de Rebolledas, afirmó que deberán estudiar en profundidad el informe presentado por la CHD pero, en cualquier caso, afirmó que eso no impide que se encuentre una solución que satisfaga «al 100»%.
Fuente: Diario de Burgos

jueves, 2 de abril de 2015

NO HAY ASIENTOS PARA TANTO CONCEJAL

Sopa de siglas políticas que aspiran al Ayuntamiento de Burgos

El próximo Ayto de Burgos podría tener 46 concejales

Esta es la cifra más aproximada si hacemos caso a las expectativas manifestadas por responsables y candidatos de las diferentes formaciones que se presentan a las Municipales de mayo de 2015.

- VOX : Dicen que serán 2 sus representantes en el Consistorio de la capital, y que por ello y por si acaso han colocado a Ortega Lara de número 3.
- PARTIDO POPULAR: El actual alcalde públicamente ha pedido Mayoría Amplia, que traducido al argot político electoral viene a decir que (desconocemos si son manifestaciones sinceras, las ha realizado para despistar o quiere que sus posibles votantes den el último empujón), no va a sacar Mayoría Absoluta ( 14 ), aunque si será la fuerza más votada. Por ello, y dado el optimismo que siempre le ha caracterizado, "la auténtica realidad, como no podía ser de otra manera" le otorgaría 13 asientos.
- PROGRESA BURGOS: Su fundador, Roberto Alonso ha manifestado que va a lograr 6 concejales.
- CIUDADANOS: Siguen sin candidatos, incluido el de la Alcaldía. Se han dejado decir que van a por los 5 concejales.
- UPyD: Tienen intención de, al menos, repetir resultados, por lo que les sumamos 3.
- PSOE: También expresan esa intención de volver a contar con 8 concejales y ser "la alternativa responsable".
- IMAGINA BURGOS: Aspiran a 8, por lo menos.
- PCAS: Dan por seguro que Hernández les va a representar.
Como desconocemos si va a haber más formaciones políticas a las que se va a poder votar el 24 de mayo, damos por cerrado, aunque provisionalmente,  el recuento y así a partir de ese día el Ayuntamiento de Burgos pasará de 27 a 46 concejales, y no importa que sea número par, lo único importante será encontrar otro lugar para celebrar los Plenos. Por si se da esa circunstancia este CONFIDENCIAL propone el albero del Coliseum Burgos, para que los vecinos burgaleses puedan subiendo el dedo pulgar indultar a algún político, o por el contrario, bajándolo pedir que le echen a los leones.
Fuente: Radio Arlanzón

miércoles, 1 de abril de 2015

LA PLATAFORMA POR EL DESARROLLO DE BURGOS Y EL EMPLEO PIDE REUNIÓN CON HERRERA

La Plataforma por el Desarrollo de Burgos y el Empleo solicita una reunión con Herrera
Cabrerizo Junta
La Plataforma por el Desarrollo de Burgos y el Empleo ha solicitado por escrito, esta mañana en la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos, una reunión con el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, para abordar de primera mano los temas relacionados con el tren directo Madrid-Burgos, el Parque de Proveedores y Tecnológico y la Plataforma Logística de Villafría.
El portavoz de la Plataforma, Francisco Cabrerizo ha manifestado que desde la Plataforma temen que finalmente el nudo logístico no se llegue a efectuar en Burgos por lo que requieren una reunión con el máximo responsable de la Junta para aclarar ciertas informaciones que aseguran “están creando desasosiego entre la ciudadanía”.
Además de esta petición, la Plataforma por el Desarrollo de Burgos y el Empleo, ha registrado un documento en relación a los viajes que la Junta organiza en el club de los 60. Cabrerizo ha explicado que es notable el malestar que se ha creado entre los componentes del club de los 60 y por extensión a toda la ciudad de Burgos, la decisión de los responsables de la consejería de familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León, de volar desde el aeropuerto de Valladolid y no hacerlo desde infraestructuras nuevas como el aeropuerto burgalés. Desde esta Plataforma consideran que es “una decisión injusta, puesto que favorece como siempre al aeropuerto más veterano”.
Desde la Plataforma se quejan de que habiendo gente suficiente en Burgos para llenar un avión, los socios del club de los 60 se vean obligados a viajar hasta Valladolid, León o Salamanca para volar, por ello, en el escrito presentado esta mañana, tanto al presidente de la Junta, como a la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, les han solicitado que para próximas convocatorias se tenga en cuenta esta reclamación, ya que en nuestra ciudad afecta a mas de 2.300 personas.
Fuente: Canal54.es