Carolina Álvarez hace gala de la ignorancia sobre la venta de alcohol en las instalaciones deportivas
Solo así puede explicar la edil que el bar de los campos de Pallafría puede servir alcohol porque tiene tres puertas y solo una da al campo. A su entender, y al del funcionario que le ha metido la bola, ese bar da servicio al parking o al campo.
La normativa prohíbe la venta y el consumo de alcohol en instalaciones deportivas, insistiendo específicamente en aquellas en las que compitan menores de edad, como es el caso en el mayor número de ocasiones en Pallafría. La cafetería no da servicio al parking; nadie hace aparcamientos con cafetería. Esta es un servicio a la instalación deportiva, a los campos de fútbol donde juegan menores de edad.
Pero el empecinamiento municipal está claro: allá donde sea, que se venda alcohol. ¿Hay necesidad? ¿Cubre algún tipo de servicio de primera necesidad? ¿No es más fácil eliminar el alcohol de la ecuación en instalaciones públicas? Entre otras cosas, porque las administraciones tienen prohibido por ley su fomento. Pues no, en lugar de eso, Álvarez saca la cara no sabemos muy bien por quién, pero en ningún caso por los ciudadanos ni mucho menos por los menores que disputan sus encuentros allí. Así nos va.
Fuente: canal54,es
