Ponen protecciones en árboles para frenar demandas por caídas
El área de Vías publicas ha colocado vallas en las zonas en las que las raíces han levantado las baldosas y también rampas metálicas para evitar tropiezos
El mal estado de las aceras por baldosas rotas por el paso del tiempo o la acción de las raíces de los árboles no solo tiene consecuencias negativas para los peatones que transitan por ellas sino también para el Ayuntamiento, que se enfrenta a indemnizaciones cuantiosas. Muchos ciudadanos no abandonan la pelea en vía administrativa por los daños sufridos y llegan a los tribunales. Ha habido años en los que la ciudad ha perdido hasta 40 juicios por este motivo.
La Concejalía de Vías Públicas lleva tiempo demandando partidas presupuestarias para llevar a cabo reparaciones pero las necesidades son muchas y no hay dinero para todas, especialmente las que requieren una intervención más ambiciosa. Con el objetivo de frenar las demandas judiciales, se ha optado por una solución provisional que consiste en el vallado de las zonas en peor estado como consecuencia de la acción de las raíces de los árboles para frenar nuevas caídas aunque tampoco se puede abarcar toda la ciudad.
En la calle Federico Martínez Varea se han colocado vallas alrededor de algunos árboles pero también una rampa metálica para evitar pisar las baldosas que están levantadas. La misma situación se da en la calle Sagrada Familia. Ya en el centro, la estampa se repite en un lateral de la plaza San Juan. La zona es muy transitada al estar en el entorno la iglesia de San Lesmes o el monasterio de San Juan. Se empezó poniendo solo una valla pero al final se han puesto cuadro alrededor del árbol al haberse levantado por la acción de las raíces losetas y bordillo.
La situación se replica por toda la ciudad aunque se ha priorizado las zonas con mayor tránsito o en las que se han producido tropezones y caídas. Y es que tras las sentencias en contra del Ayuntamiento, los jueces se ha interesado por las medidas adoptadas para que estas situaciones no vuelvan a ocurrir. Solucionar el problema que están causando las raíces de los árboles en calles y parques no es fácil.
El área de Vías Públicas elaboró un mapa con más de 80 puntos dispersos por la capital, algunos han provocado reiteradas quejas vecinales como el parque Buenavista (G-9) o la avenida Arlanzón, entre el puente Gasset y la autovía y también en el lateral del Coliseum, pero hay muchos.
Por ejemplo, en la zona de Cellophane el problema se centra en la calle Batalla de las Navas de Tolosa y en el paseo Laserna en su confluencia con Luis Rodríguez Arango mientras que en el centro las raíces de los árboles han levantado parte del parque Virgen del Manzano en su confluencia con Antonio Machado. La avenida de Castilla y León en el entorno del polígono Río Vena también es una zona problemática, una vez pasada la Comisaría hasta la glorieta que confluye con Severo Ochoa. En este caso están afectadas aceras, plazas y hasta el carril bici. También hay aceras por las que es complicado caminar en las calles San Roque y Obdulio Fernández.
Pero si hay un entorno en el que el deterioro es más que evidente es en la plaza Marie Curie, en la barriada Inmaculada. Las raíces han roto las zonas verdes, las aceras e incluso la calzada y la situación es insostenible debido a que los árboles son de gran porte. En algunos casos no ha habido otra salida que talar los árboles al ser la situación insostenible como ocurrió el Obdulio Fernández aunque no sin discrepancias con la Concejalía de Medio Ambiente.
Fuente: Diario de Burgos