Lacalle presenta un presupuesto de “compromisos” con el PSOE y Cs, con 31 millones en inversión

El alcalde ha dado a conocer el proyecto presupuestario para 2018, que asciende a 204 millones de euros
El Ayuntamiento de Burgos ya cuenta con un proyecto presupuestario para 2018. Al menos con la propuesta del Equipo de Gobierno, que se presenta como un borrador “de consenso” pues recoge los compromisos adquiridos con el PSOE y Ciudadanos. El alcalde, Javier Lacalle, ha insistido esta mañana en que el proyecto de presupuestos “no es ni del PP ni del Equipo de Gobierno, se han incluido las aportaciones del PSOE y de Cs de años anteriores”; no va a haber “sorpresas”, así que espera contar con su respaldo “directo o indirecto”.
De nuevo, el presupuesto municipal para 2018 supera los 200 millones de euros. En concreto, la cifra alcanza los 204 millones, lo que supone un leve incremento del 0,10 por ciento con respecto a las cuentas de 2017. Se configura en torno a cinco ejes: servicios públicos, industria y empleo, bajada de impuestos, inversión y reducción de la deuda municipal. Por lo que respecta a este último aspecto, se reservan 13,3 millones para reducir una deuda municipal, que se quedará en 40 millones de euros a cierre del ejercicio 2018.
Los servicios públicos se llevan el 77% del total del presupuesto, y se destinan 13 millones a reducir deuda
El 77 por ciento de los 204 millones se destina a servicios públicos, mientras que se incluyen 31 millones de inversión directa,
un 16 por ciento del total. La cifra supone un incremento del 13,6 por
ciento con respecto a la inversión del presente ejercicio, unos cuatro
millones de euros más. A ello se sumarán todos los proyectos
comprometidos este año con cargo al remanente de Tesorería, y que se
ejecutarán a lo largo del próximo, y también los proyectos de inversión
plurianual.
Inversiones previsibles
Las mejoras en espacios
públicos de la ciudad y el Plan de Barrios, con intervenciones en La
Ventilla, San Juan de los Lagos o Capiscol, se llevarían la mayor
partida del capítulo de inversiones, en concreto, 4,5 millones de euros.
El presupuesto incluye 2,5 millones para los polígonos industriales y la ampliación del Centro Logístico de Villafría,
además de 1,1 millones para mejoras ambientales, 600.000 para
reasfaltado, 800.000 para equipamiento de seguridad ciudadana o 200.000
para acondicionamiento de edificios municipales.
La mayor parte de
las inversiones recogidas en el proyecto responden a proyectos ya
iniciados o comprometidos. Por ejemplo, se reservan 2,4 millones de
euros para la remodelación integral de la Plaza Mayor, o 400.000 euros
para la ampliación del Archivo Municipal en un edificio anexo al Palacio
de Castilfalé. También, 2,1 millones para seguir con el plan de
renovación de la flota de autobuses urbanos, 2,1 millones para el
Puente de las Rebolledas (el cierre de la Ronda Interior Oeste), y 300.000 para la remodelación de las Llanas.
La remodelación
del Campo de Fútbol de El Plantío, junto con las construcción del
graderío en San Amaro, cuenta con una reserva de 3,6 millones.
El presupuesto tiene en cuenta también el cerramiento de El Parral, con
438.000 euros; la nueva fase del ARU de San Cristóbal, con 300.000
euros; el nuevo Cívico de Fuentecillas o la Escuela Municipal de Río
Vena, con 900.000 euros para arrancar los proyectos; y una partida de
672.000 euros por si se consigue la ayuda del 1,5 por ciento Cultural
para el Monasterio de San Juan.
Cuestión de confianza, no descartable
El alcalde de Burgos ha insistido en que el presupuesto, además de “ambicioso” y “social”, pues incrementa en 2,5 millones las partidas sociales, reserva 500.000 euros para la adquisición de viviendas
para el parque municipal o destina 180.000 euros a ayudas a Parkinson y
Autismo Burgos, es el presupuesto del “consenso”. Se incluyen los
compromisos adquiridos con PSOE y Cs, en un documento “serio y
riguroso”, que Javier Lacalle espera que cuente con el apoyo de la
oposición. De hecho, ya se ha remitido a los grupos municipales y a los
concejales no adscritos.
La mayor parte de las inversiones previstas están ya comprometidas y derivan de 2017
A finales de mes habrá un Pleno extraordinario para la aprobación definitiva del presupuesto. Javier
Lacalle ha insistido en que “no descartan ninguna opción”, ni siquiera
vincular su aprobación a una cuestión de confianza. Sin
embargo, lo primero es intentar cerrar acuerdos con la oposición.
Además, el alcalde ha insistido en que la ciudad puede seguir
funcionando con un presupuesto prorrogado en 2018, pues la mayor parte
de las inversiones previstas ya están comprometidas.
Fuente:BURGOSconecta.com