La atención médica en los pueblos de Castilla y León, desigual y marcada por la atención telefónica: "Estamos peor que antes"

No todos los pueblos han abierto sus consultorios y la mayoría de de pacientes son atendidos por teléfono o con cita previa.
"No todo es COVID, las enfermedades no se han parado". La
vida continúa y las patologías, también. Poco a poco, los pequeños
municipios van recuperando la atención presencial en los consultorios
públicos, de forma desigual. ¿Las claves? La atención telefónica y la
cita previa, no exentas de polémica. Solo abren los consultorios rurales
grandes que posibilitan un doble circuito Covid. La Junta de Castilla y
León ha apostado desde el principio por una primera atención telefónica
en la que el médico decide si es necesario que el paciente acuda al
centro de salud de referencia, al consultorio o incluso si se le atiende
en su domicilio. Y todo para evitar que alguien contagiado de COVID-19
acuda al consultorio sin cita previa como sucedió en Morales del Vino (Zamora).
En pueblos como Fuenterroble de Salvatierra (Salamanca), el
médico acude al consultorio con la misma periodicidad que antes de la
pandemia. "El Ayuntamiento ha puesto mascarillas y dispensadores de gel
hidroalcóholico y el centro está abierto con cita previa. Los pacientes
llaman y el médico da cita o atiende por teléfono, en función de las
necesidades", explica el alcalde socialista de este municipio, Juan José
Serrano. "Como se gestionan las citas, no hay colas y no se junta mucha
gente", destaca.
El alcalde socialista de La Seca (Valladolid), Gregorio
Bayón, también agradece la "suerte" que ha tenido su municipio porque no
han tenido "ningún problema" y el médico atiende diariamente en su
consulta con cita previa. "Desatendidos no estamos, desde luego",
asegura el regidor popular de Tordehumos (Valladolid), Agapito Bravo.
"Nadie se ha quejado, será porque el sistema está funcionando. Dependerá
también del profesional, de que piense en los pacientes y vaya al
consultorio y no piense en trabajar lo mínimo posible. El sistema
funciona si el profesional se adapta y se molesta por los pacientes. A
lo mejor tenemos esa suerte. Estamos agradecidos, desde luego", explica.
En Quintana del Puente (Palencia), también acude el médico
con la regularidad habitual. Su alcaldesa (popular), Yolanda Gutiérrez,
asegura que el balance es positivo porque con la cita previa "no te
juntas con medio pueblo" y evitas estar dos horas esperando "para ir a
pos unas recetas porque todo el mundo va a la vez". "Hay gente que va a
pasar la mañana al consultorio", comenta Gutiérrez.
Sin embargo, sí que plantea una queja: las centralitas
automáticas. "Queremos que lo cambien porque los mayores no pueden
hablar con una máquina. Hemos puesto una queja y a ver si el lunes nos
lo conceden para que nos atienda el personal del centro de salud de
referencia", espera esta alcaldesa. El sistema es "un poco complicado"
porque la mayoría de personas que viven en estos pueblos son mayores,
por lo que hablar con un contestador automático y responder a sus
preguntas resulta difícil porque no oyen, el aparato no entiende o
porque no saben cómo funciona. "Se vuelven locos", añade Gutiérrez. Así
que, con la perspectiva de que les atienda una persona y luego la
consulta sea presencial, la gente del pueblo está "contenta".
"El consultorio está abierto con cita previa. Y si hace
falta, van a casa, que yo creo que antes no iban", señala el alcalde
popular de Serón de Nágima (Soria), Luis Hernández. "Me dijeron que iban
a venir igual que antes, cuatro días a la semana. La gente está
contenta, no se me ha quejado nadie", agrega. En este municipio de 120
habitantes ya funcionaba con la cita previa antes de la pandemia, aunque
ahora se evitan más que nunca esas pequeñas aglomeraciones. "Tenemos un
buen servicio, incluso mejor que el de Soria capital, por lo que me
cuentan", afirma.
Pero no todos los pueblos están viviendo esta realidad. Por
ejemplo, el Ayuntamiento de Valderrey (León) solo ha abierto uno de sus
tres consultorios para atender sus 9 pueblos. El alcalde de la localidad
por el partido ruralista CRA, Gaspar Cuervo, ha reclamado la apertura
de todos los consultorios, sobre todo porque con la llegada del verano
la población de multiplicará. "Tenemos todos los pueblos este año 'de
bote en bote' y todo metido en un solo consultorio, no es razonable
desde el punto de vista sanitario", reclama.
Para este regidor, que la Junta niegue el cierre de los
consultorios "es un chiste que gracia no me hace ninguna". Cuervo teme
que si las personas mayores no pueden recibir atención en su pueblo se
busquen una residencia para mantener su atención "Necesitan una pensión y
médico, y lo tendrán que ir a buscar donde sea", indica.
El alcalde, que es panadero, critica a los responsables del
Gobierno autonómico de PP y Ciudadanos por su gestión: "Montaba yo a
[Francisco] Igea y a [Verónica] Casado y los llevaba a los pueblos de mi
ayuntamiento para que vean lo que opina la gente de ir con cita previa y
a un consultorio a 6 kilómetros".
"La gente mayor quiere que el médico esté presente y les
costará acostumbrarse, pero es provisional y hay que tener un poco de
precaución.. Esperemos que en octubre o así todo vuelva a la
normalidad", comenta el regidor popular de Bermillo de Sayago (Zamora),
Raúl Rodríguez. Esta cuestión también la ha abordado en varias ocasiones
Torrecaballeros (Segovia), que este viernes ha aprobado en pleno una moción
en la que insta a la Junta de Castilla y León a que se recuperen "de
manera inmediata las consultas médicas y de enfermería presenciales, con
todas las garantías tanto para los profesionales sanitarios como para
los pacientes".
Municipios sin consultas: "Estamos peor que antes porque venía el médico"
Más preocupante es la situación que sufren los habitantes de
los municipios más pequeños como Llano de Bureba (Burgos) o
Villamoratiel de las Matas (León), donde no acude el médico regularmente
ni siquiera un día a la semana. "Aquí ya no venían antes... ahora
igual, solo vienen si es algo muy grave. Te mandan para casa y te mueres
de asco o al hospital... es un circo", lamenta el regidor burgalés
Martín Díez, del partido Gestión por Bureba.
"Estamos peor que antes porque venía el médico. Ahora te
diagnostican y tratan por teléfono", recrimina la alcaldesa socialista
de San Vitero (Zamora), Vanesa Mezquita, que se niega a "permitir" que
este sistema se traslade a la normalidad tras la pandemia. "No todo es
COVID, las enfermedades no han parado y no hay asistencia médica. Se
está generando un quiste tan grande que no va a haber solución", alerta.
Este municipio pertenece a la Zona Básica de Salud de Aliste, con el
centro de referencia en Alcañices. "Ahora hay 12 médicos para toda la
zona, ¿qué hacen 12 médicos en el mismo centro de salud? Con cuatro o
cinco nos llegarían para el centro de Alcañices", explica.
Mezquita añade que casi toda la atención es telefónica salvo
"casos puntuales". "A este paso nos van a sacar una app para que nos
indique el tratamiento también", ironiza.
En Villamoratiel de las Matas hay dos consultorios, y su
alcalde, el socialista Juan Blas Peña, denuncia que uno de los centros
sí cumpliría los requisitos para hacer un doble circuito sanitario pero
que la consejería de Sanidad no lo abre. Peña relata que hace 6 años
arreglaron un edificio entero con entrada y dos salas, y dotado con
conexión a internet y teléfono y se muestra convencido de que el
problema de la Junta es que "no tienen gente para abrirlos".
El regidor asegura que Sacyl solo tendría que poner el
médico y cree que "igual se puede hacer nos dicen cómo abrir". También
recuerda que son los ayuntamientos rurales quienes se hacen cargo de
mantener los consultorios médicos. Por eso asegura que lo de que los
consultorios están abiertos es "mentira". "Los pueblos no es igual que
la ciudad y se hacen las normas para las ciudades y también las tenemos
que cumplir los pueblos. Los pueblos necesitamos más voz y voto para que
estas cosas no pasen", reprocha.
En este municipio la atención médica, con cita previa y
telefónica de manera prioritaria, se deriva a la localidad vecina de
Matallana de Valmadrigal, situada a 8 kilómetros del pueblo o al centro
de salud de Mansilla de las Mulas, a 20 kilómetros. El alcalde de
Villamoratiel denuncia la desatención sanitaria que sufren. "Las
personas mayores, si no tienen coche qué hacen. Pagamos por una sanidad y
luego nos ofrecen otra", reprocha.
El político socialista advierte también además que la no
asistencia sanitaria presencial este verano puede ser "una bomba" porque
augura unas vacaciones "muy rurales". "Ahora mismo tenemos ya más gente
en el pueblo que el año pasado", calcula. Solo en este municipio de
menos de 150 habitantes, la población se ha más que triplicado respecto a
veranos anteriores.
Fuente: burgosnoticias.com