jueves, 16 de mayo de 2013

LAS COSAS MAL HECHAS TERMINAN MAL

La plantilla municipal se suma al conflicto y pone contra las cuerdas al Partido Popular

La Junta de Personal y el Comité de Empresa del Ayuntamiento remiten una carta al alcalde para pedirle que «se aclare lo ocurrido y se depuren las responsabilidades»
 
 J. MAIQUES / Burgos

Las consecuencias del cerrojazo al Ayuntamiento del pasado viernes no cesan de reproducirse y cada vez son más los actores que se suman a un conflicto que, lejos de morir, se le torna cada vez más incontrolable al equipo de Gobierno municipal. Los últimos en sumarse a la polémica fueron los empleados del Consistorio, los representados por la Junta de Personal y el Comité de Empresa, que ayer remitieron un escrito al alcalde en el que solicitaron «que se aclare todo lo sucedido, aportando todas las explicaciones, y que se depuren las responsabilidades a que hubiere lugar».
Los trabajadores que están representados en estos dos órganos señalan que el cierre «puso en grave riesgo a los ciudadanos que se encontraban en el Ayuntamiento, al bloquear las puertas de emergencia, vulnerando la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales», donde se regula cómo debe ser el Plan de Autoprotección del propio Consistorio.
Cabe recordar que el jefe de la Policía Local, Fernando Sedano, llamó el jueves por la noche, víspera del Pleno, a un empleado de mantenimiento para que asegurara estos accesos. Este cumplió la orden, según los informes policiales, bloqueando las puertas con cadenas y candados y dejando una llave a los agentes. Estos permanecieron en todo momento junto a las salidas, conscientes del método que se había empleado y que tanto ha sido criticado en los últimos días.

En otro punto del escrito se reprocha que se haya «impedido el libre acceso a las dependencias administrativas en horario de atención al público, alterando el normal funcionamiento de la Administración local, reteniendo a los empleados municipales y a los ciudadanos que allí se encontraban. Y prohibiendo la entrada a los que se encontraban fuera», añaden.

Finalmente, la Junta de Personal y el Comité de Empresa se ponen del lado de los manifestantes al indicar, por un lado, que «las sesiones plenarias son públicas» y al recriminar, por otra parte, que «se ha vulnerado el Reglamento Orgánico y de Funcionamiento del Ayuntamiento (ROF)». En este sentido, conviene recordar también que esta decisión se toma después de que el jefe de la Policía Local manifieste las dificultades para poder desalojar el Pleno en el caso de una protesta, que previeron muy airada, y después de que los servicios jurídicos aseguraran que, por los antecedentes de una sesión celebrada en diciembre, estaba legitimada la prohibición de que los manifestantes entraran en dependencias municipales como «acción preventiva».
Mientras tanto, el equipo de Gobierno ha optado, al menos cara al público, por guardar silencio hasta que no se conozcan las versiones en la comisión extraordinaria de Hacienda y Personal que se ha convocado para este viernes y en la que estarán presentes la mayoría de las personas que participaron, de una forma u otra, en el dispositivo.
Precisamente la forma de investigar lo sucedido no ha gustado nada en las filas socialistas ya que entienden que el PP quiere burlar la norma al concentrar en una sola comisión lo que se debería celebrar en dos. Y es que, así lo ha exigido el Partido Socialista que, por su número de concejales, tiene derecho a pedir las comisiones que crea oportunas y el orden del día de las mismas.

Alta tensión

Sea como fuere, la realidad es que la mañana de ayer en la Casa Consistorial fue muy tensa y prueba de ello es alguna conversación telefónica entre el concejal de Seguridad Ciudadana, Salvador de Foronda, y el jefe de la Policía Local, Fernando Sedano, en la que quedó patente que las diferencias entre uno y otro, en este momento, parecen insalvables. Si bien tampoco se puede decir que la relación ha sido siempre como una balsa de aceite, la realidad es que esta última polémica ha terminado por abrir una distancia que, en el mejor de los casos, costará mucho recuperar.
Fuente: Correo de Burgos