Gamonal se prepara para comer los titos
La fiesta de San Antón, que tendrá lugar este jueves, conlleva un gran trabajo que comenzó en verano con la recogida de la leña, aunque el 'sprint' final arrancó el pasado sábado con los preparativos del plato
Los vecinos de Gamonal ya están muy cerca de vivir una de las tradiciones gastronómicas más asentadas en la ciudad de Burgos: el reparto de los titos este jueves, 17 de enero, festividad de San Antón.
Se trata de un día muy especial, puesto que las peñas de Gamonal, grupos de amigos, familias e, incluso, personas de pueblos cercanos se reúnen para degustar los titos que cada año,
desde hace siglos, elaboran los integrantes de la Cofradía de San Antón
frente a su sede, ubicada a escasos metros de la iglesia Real y
Antigua, en pleno corazón del barrio más populoso de la ciudad del
Arlanzón.
El jueves, como de costumbre, será un día muy largo para
los cofrades. A las cinco de la mañana comenzarán a sacar todas las
calderas y la leña a la calle. Unas dos horas después llegarán los
Bomberos, que llenarán las 17 grandes cazuelas donde se cocerán los 2.000 kilos de titos
y vigilarán, en torno a las 8:00 horas, el encendido de la madera. Para
muchos miembros de la cofradía de San Antón, estos tres movimientos son
como verdaderos ritos. De hecho, se lo saben de memoria.
Pero
detrás hay mucho más trabajo que el que sale a la luz cada 17 de enero.
Los primeros preparativos arrancaron en verano, con la recogida de los
9.000 kilos de leña de roble para quemar, y siguieron en octubre con la
compra de los titos a un agricultor que los plantó, al igual que en años
anteriores, en la localidad de Villasidro, en el municipio de Sasamón,
según comentan dos miembros de la Cofradía, Vicente Rivas y José Javier
Gil.
Mayor intensidad desde el sábado
Los
esfuerzos de la treintena de cofrades, que el jueves tendrán el apoyo de
unos diez vecinos más, se acentuó el pasado sábado, cuando comenzaron a
tratar los condimentos que acompañarán en el guiso a los titos. Las cantidades no han variado este año. 250 kilos de ajos, 300 kilos de cebollas, 2.000 unidades de guindillas,
otros tantos pimientos y 250 litros de aceite. Además, utilizarán 25
kilos de sal, 50 kilos de pimentón (la mitad dulce y la otra parte
picante) y laurel.
La colaboración de todos ellos ha sido vital
para que los ajos ya estén pelados y las guindillas y pimientos no
tengan ninguna semilla. Hoy se picará la cebolla y, a primera hora, se pondrán a remojo los titos. Estarán así cerca de 24 horas para que el día de San Antón a primera hora estén a punto para su cocción.
Como
en inviernos anteriores, el toque de sabor lo dará el sofrito de
cebolla, ajos y pimentón que se echará en las cazuelas aproximadamente
las 11 horas de la mañana, tres horas después de poner la tradicional
legumbre en el fuego.
El reparto comenzará a las 13:15 horas, tras la bendición del sacerdote. Los cofrades calculan que comerán en torno a unas 10.000 personas, aunque no todas pasarán por la Cofradía de San Antón,
ya que más de un vecino llevará la cazuela y pedirá raciones para toda
la familia. Algunos peñistas, por su parte, pensarán en sus compañeros
utilizarán recipientes más grandes. En todos los casos, cada plato
estará acompañado por una porción de pan.
Visitas infantiles
La
jornada se completa con una rifa de la Cofradía y con visitas escolares
al punto neurálgico de la fiesta. Para que los niños se lleven un buen
recuerdo, los organizadores les regalan una pequeña bolsa de golosinas. Es una manera, comentan en la sede de la entidad, de potenciar la tradición.
«El
actual prior, Javier González, vino de pequeño con el colegio y ahora
es el máximo responsable», explican Rivas y Gil. Permanecerá en el cargo
hasta el próximo 2 de febrero, jornada en la que se renuevan los cargos
de prior y prior de ánimas y festividad de las Candelas, fecha también
muy destacada en el barrio de Gamonal.
Fuente: Burgosconecta.com