sábado, 2 de febrero de 2013

ELECCIONES GENERALES YA

Clamor empresarial contra los corruptos por miedo a que se frene la recuperación

  • Botín: la corrupción "no es nada bueno para España, es un tema muy incómodo"
  • González: "Las malas prácticas deben ser erradicadas, si no un país no progresa"
  • "Esto puede alterar la confianza en España y en la marca", advirtió Ángel Ron
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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Foto: Archivo.
Los presuntos sobresueldos en negro a la cúpula del PP; los 22 millones que el extesorero del partido, Luis Bárcenas tenía en Suiza gracias, supuestamente, a las comisiones de Gürtel; el caso Pallarols; el de los ERE en Andalucía; el desvió de fondos públicos por parte de Iñaki Urdangarin y la imputación del secretario de las Infantas; el caso Palau; la quiebra fraudulenta de Marsans, que ha acabado con el expresidente de la CEOE en prisión...
El mapa de la corrupción se extiende por España al mismo ritmo prácticamente que crece el desempleo y se agudiza la situación de crisis y recesión. Y lo hace justo en el peor momento. Cuando parecía que el país dejaba de estar en el ojo del huracán de los mercados, la bolsa tomaba oxígeno y la prima de riesgo empezaba a bajar.

Situación de riesgo

No es de extrañar por ello que las alertas hayan saltado en el mundo empresarial y que, lo que muchos denuncian en privado, se ha empezado a expresar ya públicamente. El temor a que la corrupción dañe a la marca España, ahuyente a los inversores y hunda otra vez a la economía, sobre todo cuando todas las previsiones apuntaban a una recuperación a partir del segundo semestre del año, va en aumento cada día que pasa.
Uno de los primeros en hablar ha sido el presidente del Santander, Emilio Botín, que se mostró contundente el pasado jueves durante la presentación de los resultados de la entidad. La corrupción "no es nada bueno para España", aseguró. Era la primera reprimenda ante un tema "muy incómodo", según dijo, pero no la última.
En la misma línea se expresaron también ayer otros dos banqueros: el presidente de BBVA, Francisco González, y el del Banco Popular, Ángel Ron. "Hay malas prácticas en muchísimas partes de nuestro país y esas malas prácticas tienen que ser erradicadas porque si no un país no progresa", aseguró González, esperanzado, eso sí, en que haya una reacción por parte de la clase política. "Todos tenemos que cerrar filas para erradicar esto lo antes posible. Es el momento de dejar que la justicia trabaje, y que trabaje rápido", insistió.
El gran temor es que, con la corrupción generalizada en prácticamente todos los partidos y con la cúpula del PP, incluido el presidente del Gobierno, en entredicho, el castigo sobre las bolsas y la prima sea inmediato. "Es fundamental la estabilidad política. Esto puede alterar la confianza en España y en la marca España. Son temas que hay que cerrar cuanto antes por los riesgos que suponen y porque puede dañar a la recuperación económica", advirtió Ángel Ron.
Fuente: elEconomista.es