miércoles, 26 de febrero de 2014

EL PP DEL AYUNTAMIENTO Y SU IRRAZIONALIDAD

¿Piensa el PP volver a situar en 2015 los tributos y el gasto social en los niveles en los que estaban a principios de legislatura?
Fin de las medidas del estado de alarma
Hace unos días escuchábamos al alcalde de nuestra ciudad decir que da por normalizada la situación económica municipal. Sí, esa situación tan calamitosa que él mismo, junto con sus compañeros de partido, había provocado. Recordemos los datos: en febrero de 2012, siendo ya presidente de la Corporación, tras haber sido concejal y mano derecha del anterior alcalde durante los ocho años anteriores, Javier Lacalle se dio cuenta ‘de repente’ de que el Ayuntamiento estaba al borde del colapso. Recordemos sus palabras: “Cuando realmente somos conscientes de que hay un número de facturas pendientes tan importante, eso algunos lo hemos conocido hace 20 días... De unas facturas que estimábamos que podían estar en torno a 20 millones se elevan a 57 millones”. Sobran las palabras. Además, la deuda financiera era tal en esos momentos que el Ayuntamiento tenía prohibido acudir a los créditos. Todo, como digo, fruto del despilfarro y de la pésima gestión del equipo de gobierno del PP. No de la crisis, como quisieron hacernos creer, ya que los ingresos corrientes del Consistorio no habían dejado de crecer durante los diez años anteriores.
Con la excusa de un supuesto estado de alarma causado por la crisis, pues, el PP aprobó en 2012 (con efecto en 2013) una subida histórica de tributos, que se sumaba a la ya considerable del año anterior, al tiempo que aplicó un inmoral recorte al presupuesto de la Gerencia de Servicios Sociales: un 23% en un año (5,2 millones de euros). Así, por ejemplo, el IBI subía en 2013 más de un 10%, la tasa de autobuses un 21%, las escuelas infantiles un 28%, las actividades en los Centros Cívicos un 80%... ¡Como el IPC, vamos! Por no hablar de la subida acumulada desde el 2011: un 60% en el caso del agua, un 26% en el IBI…
 Ahora, el alcalde presume de haber arreglado el desaguisado que había preparado. Ya puede: a costa de exprimir a los burgaleses, el Ayuntamiento ha obtenido en 2013 un 12% más de ingresos corrientes que en 2012 (20 millones de euros, nada menos). Pues bien, si la situación económica está normalizada, lo mínimo que debe hacer en estos momentos es reducir los impuestos y aumentar el gasto social para volver a la situación en que estábamos al comienzo de la legislatura. Decretar el fin del estado de alarma debe significar la revocación de sus medidas.
Carmen Hernando de Domingo
Concejala del PSOE en el Ayuntamiento