miércoles, 5 de diciembre de 2012

Sr. ÁNGEL IBÁNEZ QUE BIEN SE VIVE SIN TRABAJAR Y COBRANDO

Lacalle esquiva un conflicto con la UBU al poner a sueldo al vicealcalde Ángel Ibáñez

Á.M / C.M. / Burgos - miércoles, 05 de diciembre de 2012
La "vacante" de Villanueva y el ultimátum de la Universidad para que renunciara a su cargo o empezara a ejercerlo catalizan la decisión
El acta de concejal de Eduardo Villanueva se la quedará José Antonio Antón y su sueldo como liberado será para el vicealcalde Ángel Ibáñez. Y aunque todo indica que ese salario será revisado al alza (quedaría entre el del alcalde y el del resto de los concejales con dedicación exclusiva), lo cierto es que la decisión está tomada hace días, se elevará a la Comisión de Personal de la próxima semana y se oficializará en el Pleno ordinario del 14 de diciembre.
Una vez efectiva, la decisión salvará a Ibáñez de protagonizar una difícil situación que arraiga en su condición de empleado de la Universidad de Burgos. Desde que entrara en el equipo de Gobierno de Juan Carlos Aparicio, en 2003, Ibáñez ha estado cobrando constantemente su salario como jefe de la Unidad de Empleo de la UBU, hasta que el pasado mes de septiembre renunció al cargo de jefe y al complemento salarial que dicha condición otorga, en torno a 300 euros mensuales. Esa coyuntura ha sido objeto de innumerables quejas en el seno de la UBU por cuanto que Ibáñez no tiene el don de la ubicuidad y son numerosos los empleados de la Institución que consideran que Ibáñez cobraba pero no trabajaba. Tal era el enfado de la plantilla docente que las denuncias de trabajadores que aseguran que Ibáñez «acude a la UBU, enciende la luz del despacho y se larga para no volver hasta apagarla» le han valido el sobrenombre de ‘lamparillas’. Es más, a comienzos de curso el rector, Alfonso Murillo, le advirtió que le serían exigidos los justificantes de sus ausencias, cosa que nunca sucedió. Sin embargo, en una reunión mantenida hace un mes se le dio un ultimátum y se decidió hacer efectivo el control de asistencia al trabajo, máxime cuando la UBU ha implantado un sistema de fiscalización de asistencia que sí alcanza al resto de empleados. Además, se elaboró un informe para analizar una presunta violación de la Ley de Incompatibilidades que se iba a traducir en la exigencia al Ayuntamiento del montante de las dietas que cobra el vicealcalde por sus asistencia a diversos organismos municipales. La Ley señala que no puede cobrar más que un director general de la Junta, en torno a 59.900 euros, de dos administraciones diferentes. La pregunta es: ¿Incurría Ibáñez en incompatibilidad? Según los datos obtenidos por este periódico, tras renunciar al complemento de jefe de la Unidad de Empleo Ibáñez cobra 32.000 euros anuales de la UBU, mientras que las dietas percibidas en el Ayuntamiento entre los meses de julio de 2011 y junio de 2012 (ambos incluidos como primer año completo de la legislatura) suman 26.156 euros. En total: 58.162 euros. Esto es, de no renunciar al complemento podría estar incurriendo en una incompatibilidad que facilitaría a la UBU la exigencia de su cargo Así las cosas, y sobre la bocina, Lacalle apaga ese fuego y aprovecha la baja de Villanueva para que su mano derecha obtenga un salario municipal y no trabaje en ningún otro lugar. Falta el cuánto.
Fuente: Diario de Burgos