miércoles, 18 de septiembre de 2013

CARTA DE UN CIUDADANO

Excmo. Sr./Muy Sres. míos:
 
Soy un vecino de la ciudad de Burgos. Durante unos meses de verano, entre curso y curso, como botones, fui empleado de la Cajade Ahorros Municipal de Burgos, aunque mi paso por dicha entidad no quedó reflejado. Fue en el lejano año de 1.965. Actualmente, soy cliente de Uds. Primero como cliente de Caja de Burgos, luego de Banca Cívica, y ahora de la CAIXA. A través de Banca Cívica,  actualmente soy accionista de la CAIXA. Modesto, pero cliente y accionista.
 
No es una novedad para nadie, los políticos gastan más de lo que ingresan. Y eso desde hace años. De todo credo y condición. Y esto está alcanzando ya cifras escandalosas, sin control. Personalmente, estoy muy asustado.
 
Los políticos se meten en negocios, que no son negocios, y dejan las arcas públicas no sólo vacías, sino con el futuro hipotecado. Sí, hipotecado.
 
Cuando a modestos ciudadanos, por impagos de las cuotas de sus préstamos o créditos con garantía hipotecaria, a través de un proceso judicial se les desahucia, y una vez privados de la vivienda familiar, quedan deudores de parte de la deuda, nos encontramos que inversores y entidades financieras, cierran los ojos, y siguen permitiendo que los políticos sigan con sus políticas expansivas, de mucho gasto y poca inversión. Un endeudamiento público pero que muy preocupante, del cual nos hacen a todos los ciudadanos garantes sin derecho a quejarse.
 
En la ciudad de Burgos nos encontramos con grandes proyectos proyectados en tiempos pasados, que originaron grandes gastos y que no han sido negocio. No son negocio. No se trata, con este escrito, de buscar culpables. Tampoco de proponer soluciones, pues ésa no es mi misión, y yo no las tengo, pero, en mi triple condición de ciudadano de la ciudad de Burgos, cliente y accionista de esa prestigiosa entidad, me permito hacer algunas reflexiones sobre estos temas.
 
Por noticias en la prensa y medios de comunicación, los ciudadanos de Burgos nos encontramos con que el EXCMO. AYUNTAMIENTO DE BURGOS tiene en los últimos tiempos plazos por deudas en dos consorcios, de unos VEINTE MILLONES DE EUROS, que no puede cumplir. Puede que la CAIXA, además de acreedor, pueda ser socio en esas inversiones, como operaciones realizadas por la antigua CAJA BURGOS, que Uds. han asumido, junto con otras entidades financieras. Concretamente, unas inversiones en terrenos de uso industrial y en el desvió del ferrocarril.
 
La primera reflexión es que Uds., nosotros, los modestos accionistas y clientes de esa entidad tenemos nuestros bienes y nuestros ahorros expuestos a operaciones inmobiliarias que con la actual crisis económica e inmobiliaria suponen un riesgo para nuestras propiedades y ahorros.
 
La segunda reflexión es que hay, en estos momentos, una pérdida importante de la inversión realizada. Supongo que eso no lo niega nadie. ¿ Quién o quiénes la reconocen y cómo se contabiliza ?.
 
Por tanto, la tercera reflexión, como consecuencia de las dos anteriores, es ¿ qué se debe hacer ?. ¿ Reconocer la pérdida  contablemente o seguir financiando una pérdida ?.
 
Parece que la pretensión de los actuales responsables del EXCMO. AYUNTAMIENTO DE BURGOS es la refinanciación de las inversiones millonarias que se hicieron.
 
A mí, como ciudadano, no se me puede decir, es que esto pasa en muchos ayuntamientos y administraciones públicas, y la ciudad de Burgos es una más.
 
Pero, a mí, como vecino de la ciudad de Burgos, accionista de esa entidad financiera, y ahorrador que confía ahorros esa misma entidad, la situación me asusta, y eso de mal de muchos consuelo de tontos, no me convence.
 
Si como vecino de la ciudad de Burgos, al final debo pagar los platos rotos, si se me permite esta expresión, el problema que se me plantea es cuándo y cómo debo pagar mi parte de los de este fracaso, ahora o dentro de unos años, y los que ahora pretenden una refinanciación es posible que no estén cuando toque hacer frente al “problema” que se quiere aplazar en el tiempo pensando que todo va a mejorar. Puede que los responsables de hoy, del EXCMO. AYUNTAMIENTO DE BURGOS, o de esa entidad, la CAIXA, que hoy piden refinanciación de un gran fracaso, o la puedan autorizar, junto con otras entidades o acreedores, no estén cuando quizá estalle esta burbuja inmobiliaria, pero es una situación que a corto plazo no tiene solución. No la tiene, y lo digo como ciudadano de la ciudad de Burgos, como accionista de la CAIXA y como ahorrador en la CAIXA.
 
Total, nos encontramos con una deuda cuya principal garantía son unos terrenos que hoy tienen nula o difícil venta, y cuyo posible valor en los próximos tiempos no es garantía suficiente de la inversión. ¿ Es garantía suficiente el EXCMO. AYUNTAMIENTO DE BURGOS para hacer frente en un futuro, quizá lejano, a una deuda engordada con unos posibles intereses y gastos que se acumulen a la deuda actual ?. Bonita pregunta.
 
Decía mi difunta madre: EN EL PECADO ESTÁ LA PENITENCIA.Malharán todos Uds. si hoy no nos mentalizamos de que hay una patata muy caliente, que el EXCMO. AYUNTAMIENTO DE BURGOS quiere quitarse de las manos, y ganar tiempo, dejando en un cajón el problema.
 
¿ Debe la CAIXA considerar estas deudas como riesgos de difícil cobro ?. Y, por tanto, ¿ mis ahorros invertidos en unas malas inversiones ?.
 
Se mire como se mire, como ciudadano de la ciudad de Burgos, accionista y cliente de la CAIXA, soy caballo perdedor, si se me permite esta expresión.
 
Insisto, no se trata de buscar culpables, de inversiones que unos plantearon y aprobaron, y otros aprobaron y concedieron, y que quizá ya no estén ni en el EXCMO. AYUNTAMIENTO DE BURGOS ni en la CAIXA, pero, sí procede que nos enfrentemos al problema. UN NEGOCIO RUINOSO, y ahora se trata de administrar y hacer frente a ese NEGOCIO RUINOSO.
 
Se trata ahora de no tirar balones fuera, para ganar tiempo, y que nadie considere que estamos ante un pequeño problema, sino que todos los que deben tratar este tema, en nombre de los ciudadanos de la ciudad de Burgos, de los accionistas de la CAIXA y de los ahorradores de la CAIXA, deben empezar a considerar  que una refinanciación es un aplazamiento para no coger el toro por los cuernos, ahora.
 
No cabe duda de que fue el EXCMO. AYUNTAMIENTO DE BURGOS el promotor de estos negocios ruinosos. Tanto el citado EXCMO. AYUNTAMIENTO DE BURGOS, como los sufridos ciudadanos de Burgos, debemos pagar los platos rotos de este negocio ruinoso, principalmente. Hubo un pecado, ahora toca la penitencia. No corresponde al firmante de este escrito indicar la penitencia, pero el pecado está ahí. El EXCMO. AYUNTAMIENTO DE BURGOS no puede hacer frente a sus obligaciones financieras, y el negocio que plantearon anteriores responsables no vale, ni de lejos, la inversión facilitada por diversas entidades financieras. Cuanto antes empecemos a sufrir la penitencia mejor será.
 
No buscar paños calientes, sino asumir todos este grave problema, y si supone subir los impuestos, pues habrá que subir los impuestos. Si supone asumir pérdidas por parte de las entidades financieras, pues cuanto antes mejor. Y si el EXCMO. AYUNTAMIENTO DE BURGOS debe reducir sus gastos, pues quizá haya que empezar ya. No propongo soluciones, pero una refinanciación, pura y dura, es no asumir un fracaso más de la locura inmobiliaria que ha asolado este país. Y aquí, el EXCMO. AYUNTAMIENTO DE BURGOS se ha pillado los dedos, y los de todos los ciudadanos de Burgos.
 
Atentamente, Jesús AYALA CARCEDO.